Louane, la famosa cantante francesa, reveló recientemente su lucha con una enfermedad que afecta a miles de personas en el mundo. En el podcast « Alice Underground », la artista confiesa: “« J’ai mal tout le temps »”, haciendo alusión a su diagnóstico de spondylartritis anquilosante, una enfermedad inflamatoria crónica que afecta las articulaciones.
La spondylartritis anquilosante es una enfermedad autoinmune que, aunque invisible a simple vista, es relativamente común, afectando a cerca del 0.3 % de la población francesa, lo que equivale a aproximadamente 180,000 personas. Esta condición suele causar intensos dolores principalmente en la espalda y el área pélvica, pero también puede afectar a otras articulaciones, como las piernas.
La inflamación crónica asociada a la spondylartritis anquilosante se produce debido al dysfunctionamiento de las células del sistema inmunológico. En este caso, el cuerpo genera anticuerpos que atacan sus propias células, un fenómeno que podría ser desencadenado por factores secretados por el microbiota intestinal.
Los hombres, más afectados
Según la Assurance Maladie, la spondylartritis anquilosante suele manifestarse a través de crisis dolorosas que pueden llegar a inmovilizar al paciente. Estas crisis son intercaladas con períodos de alivio, pero la enfermedad puede progresar hacia un endurecimiento de las articulaciones afectadas. Generalmente, se presenta entre los 20 y 30 años, aunque en ocasiones se diagnostica en la adolescencia o en adultos mayores. Aunque es más común en hombres, cada vez más mujeres son diagnosticadas con formas menos severas que anteriormente pasaban desapercibidas.
Los pacientes afectados suelen compartir un perfil genético particular, siendo frecuentes portadores del gen HLA-B27 (Antígeno Leucocitario Humano). Sin embargo, es crucial destacar que no todos los portadores de este gen desarrollarán la enfermedad, ni todos los que padecen de spondylartritis anquilosante lo poseen. Además, se ha asociado el consumo de tabaco como un factor que podría agravar la enfermedad.
¿Qué tratamientos existen?
En muchos casos, los médicos recetan antiinflamatorios no esteroides (AINEs) como el principal tratamiento. Sin embargo, debido a sus efectos secundarios, se busca limitar su uso a períodos cortos. En algunas situaciones, se pueden administrar analgésicos o corticoides, que se utilizan a menudo a través de inyecciones en la zona afectada.
Si la enfermedad continúa progresando, se puede prescribir un tratamiento de fondo. También es fundamental dejar de fumar, ya que el tabaco exacerba los síntomas. Acompañar el tratamiento con una alimentación balanceada y actividad física puede ayudar a controlar mejor la enfermedad; la kinesioterapia se recomienda especialmente en los casos severos.
Para aliviar su condición, los pacientes pueden usar bastones, muletas, corsés o plantillas ortopédicas. Louane, en su confesión, mencionó que ha dejado de tomar medicamentos y que se siente mucho mejor: “« Je fais attention à ce que je mange pour que ça ne soit pas trop inflammatoire et je fais beaucoup de pilates, ça m’aide vachement »”. Este enfoque en la alimentación y el ejercicio destaca la importancia de llevar un estilo de vida saludable para gestionar esta complicada enfermedad.
