
La polémica sobre el “deber de vigilancia” en el Parlamento Europeo
Julien Mattia / Le Pictorium / Le Pictorium vía Reuters Connect
Inauguración de la primera tienda física de Shein en el BHV de París el 5 de noviembre de 2025.
Revisión del deber de vigilancia
El pasado 13 de noviembre, el Parlamento Europeo aprobó una controvertida revisión de la ley del “deber de vigilancia” empresarial. Esta legislación originalmente buscaba responsabilizar a grandes multinacionales, como Shein y TotalEnergies, por violaciones a los derechos humanos y daños ambientales a lo largo de sus cadenas de suministro. Sin embargo, la nueva directiva reduce significativamente el número de empresas afectadas y elimina obligaciones importantes en materia ambiental.
Indignación en el seno del Parlamento
La reacción ante este nuevo texto fue de indignación, particularmente entre los eurodiputados de la izquierda. Marc Botenga, eurodiputado belga, expresó que, con esta revisión, se permite a las multinacionales explotar a los trabajadores y destruir el medio ambiente sin consecuencias. La crítica se centró especialmente en el hecho de que la ley había sido aprobada con el apoyo de partidos de extrema derecha, rompiendo la tradicional mayoría pro-europea.
Cambios significativos en la legislación
¿Deber de vigilancia más laxo?
La ley original requería a las empresas con más de 1,000 empleados y 450 millones de euros anuales en ingresos a prevenir violaciones de derechos humanos y daños ambientales. Sin embargo, la nueva versión solo afectará a empresas con más de 5,000 empleados y un volumen de negocios de 1.5 mil millones de euros, lo que significa que una gran cantidad de empresas quedarán exentas de estas regulaciones.
Además, se suprimió el régimen de responsabilidad civil europea, lo que complica la posibilidad de llevar a cabo acciones legales contra estas multinacionales. Otra disposición eliminada es la obligación de presentar un plan de transición climática alineado con los objetivos del Acuerdo de París.
Reacciones desde el ámbito político
Eurodiputados de diversas corrientes políticas expresaron su descontento. Pascal Canfin, miembro del partido de Macron, calificó la ley como “completamente vacía” y subrayó que este voto, coincidiendo con la COP30 en Brasil, representa un retroceso significativo en la acción climática del sector privado. La indignación no solo se circunscribe al contenido del texto, sino también a las nuevas alianzas políticas que se han formado, que incluyen a la extrema derecha.
El futuro del deber de vigilancia en la UE
El gobierno francés ha manifestado su apoyo a la eliminación total de esta legislación, lo que planteará futuros debates sobre la regulación empresarial en la UE. El contexto actual, marcado por la creciente presión de las empresas y la simplificación normativa, podría llevar a una situación donde el compromiso con los derechos humanos y la protección del medio ambiente se vea seriamente comprometido.
Con la aprobación de esta ley, el Parlamento ha enviado un mensaje claro: el compromiso con la sostenibilidad y la justicia social es cada vez más frágil en el actual panorama político europeo.




