
ROBERTO SCHMIDT / AFP
Donald Trump, aquí dirigiéndose a la prensa tras bajar de Air Force One en el aeropuerto internacional de Palm Beach, en West Palm Beach, Florida, el 31 de octubre de 2025.
**Estados Unidos** se enfrenta a una **parálisis presupuestaria** o “shutdown” debido a la falta de acuerdo en el Congreso. En este contexto, **Donald Trump** ha hecho un llamado para eliminar una regla del Senado que exige una **mayoría de 60 votos** para aprobar un proyecto de ley, conocida como el **“filibuster”**. Sin embargo, esta propuesta ha encontrado resistencia incluso dentro de su propio partido.
Históricamente, el Senado estadounidense no ha impuesto límites a la duración de los debates sobre proyectos de ley. Esta posibilidad de **obstrucción** permite a los legisladores bloquear una votación. El término “filibuster” proviene del francés “flibustier”, que reflejaba la idea de que los senadores “pirateaban” el cierre de debates.
Desde 1917, se permite a los senadores detener los debates si logran reunir el número suficiente de votos. Actualmente, se requieren 60 votos de los 100 senadores para que un proyecto de ley sea sometido a votación.
En un Senado donde los **republicanos** poseen solo 53 asientos, esta supermayoría resulta casi inalcanzable en temas sensibles. Debido a esto, tanto **demócratas** como republicanos se ven obligados a alcanzar **compromisos**. En medio del “shutdown”, el partido de Trump debe contar con el apoyo de varios senadores demócratas para aprobar el presupuesto, de modo que una mayoría simple sería suficiente.
Un récord de 25 horas
Ambos partidos han utilizado el “filibuster” en diferentes momentos. Un ejemplo destacado fue el del senador republicano **Ted Cruz**, quien habló más de 21 horas en 2013 para desafiar la reforma del sistema de salud del ex presidente **Barack Obama**. Más recientemente, el senador demócrata **Cory Booker** estableció un nuevo récord en abril de 2025, hablando durante **25 horas** de pie en protesta contra las políticas de Trump.
El discurso más extenso anterior fue el de **Strom Thurmond**, un senador segregacionista de Carolina del Sur, quien se opuso a una ley histórica de derechos civiles en 1957. Sin embargo, en la actualidad, el bloqueo no necesariamente implica prolongados discursos heroicos.
Una alternativa al “filibuster” es la **“opción nuclear”**, que permitiría a los senadores votar excepcionalmente una reforma electoral mediante una mayoría simple. Esta medida ha sido apodada así porque rompe con la tradición y podría provocar una escalada en futuros cambios de mayoría.
En un mensaje publicado en **Truth Social**, Trump instó a “**implementar lo que se llama la Opción Nuclear: deshacerse del Filibuster, ¡y hacerlo AHORA**!”. Esto sugiere que él considera la posibilidad de implementar la opción nuclear mientras abole completamente el filibuster, dos acciones que parecen contradictorias.
La “opción nuclear” utilizada en 2017 por los republicanos
En 2017, los republicanos utilizaron esta “opción nuclear” para reducir el umbral de votación a 51 para las nominaciones vitalicias a la **Corte Suprema**, lo que provocó un gran backlash entre los demócratas.
Durante su primer mandato, Trump ya había intentado eliminar el “filibuster”, aunque sin éxito. Este año, la situación podría ser similar. Varios líderes republicanos se oponen a la idea del presidente. **John Thune**, líder de la mayoría senatorial, describió el filibuster como un “**baluarte contra graves consecuencias para el país**”.
**John Barrasso**, senador republicano de Wyoming, advirtió que eliminar el filibuster permitiría que los demócratas conviertan a **Puerto Rico** y al **Distrito de Columbia** en estados, cada uno con dos senadores, alterando la composición de la Corte Suprema.
Por su parte, el presidente de la **Cámara de Representantes**, **Mike Johnson**, afirmó que eliminar el filibuster significaría que “**ningún obstáculo se interpondría en la transformación del país en un Estado comunista**”. También enfatizó que el filibuster es tradicionalmente visto como una protección, añadiendo que los republicanos no estarían contentos si los demócratas hicieran una propuesta similar.
El panorama actual en el Senado de Estados Unidos es complicado y la propuesta de Trump ha generado un debate intenso. Los desacuerdos dentro del propio partido republicano sobre la eliminación del filibuster reflejan las tensiones existentes y la necesidad de construir consensos para avanzar en la agenda legislativa.






