
Noticia | 27-10-2023 | 17:27
El acuerdo de coalición estipula que se suprimirá la prestación para personas de bajos ingresos (LIV). La compensación de los costos salariales no contribuye lo suficiente a alentar a los empleadores a contratar y retener a personas con una posición vulnerable en el mercado laboral. Los recursos liberados se utilizarán, entre otras cosas, para estructurar la “ventaja en costes salariales para el grupo objetivo del discurso laboral” y para mitigar las consecuencias de la abolición del LIV para el empleo protegido. Así se recoge en un proyecto de ley que el Ministro Van Gennip (Asuntos Sociales y Empleo) envía hoy a la Cámara de Representantes.
Además de la abolición de la LIV, el proyecto de ley amplía los criterios para el beneficio de costes salariales para la recontratación de un empleado con una discapacidad laboral. Debido a las condiciones actuales de este beneficio de costo salarial, menos empleados cumplen con este requisito de lo que pretende la ley. Con la extensión, los empleadores tendrán derecho a beneficios de costos salariales en más casos cuando reasignen parcialmente a un empleado con una discapacidad laboral a su propio puesto o (total o parcialmente) a otro lugar de la empresa.
Más adelante se añadirá al proyecto de ley la supresión gradual de la ventaja salarial para los empleados de mayor edad. Una evaluación muestra que la ventaja en costes salariales para las personas mayores es limitada. Por este motivo, el Consejo de Ministros decidió esta primavera suprimir la ventaja salarial para los empleados de mayor edad a partir del 1 de enero de 2026. Este cambio todavía se está elaborando en la legislación. Al mismo tiempo, la Visión de Oportunidades para las Personas Mayores se utiliza, entre otras cosas, para mejorar la imagen de las personas mayores entre los empleadores y aumentar aún más sus oportunidades en el mercado laboral.
Antecedentes sobre el beneficio para personas de bajos ingresos
La ‘Ley de Compensaciones Salariales’ se introdujo en 2017 para mejorar la posición en el mercado laboral de las personas con bajos ingresos, las personas mayores que reciben prestaciones y las personas con discapacidad. Parte de esto es el beneficio de bajos ingresos (LIV), una contribución a los costos salariales para los empleadores. Una evaluación de efectos de 2019 muestra que la LIV solo contribuye de forma limitada a alentar a los empleadores a contratar y retener a personas con bajos ingresos. Por eso en el acuerdo de coalición se acordó abolir la LIV.

