
Pérdida de Servicios de Teléfono e Internet en Portet-sur-Garonne
En Portet-sur-Garonne, los époux Soubielle están enfrentando una situación angustiante. Desde enero de este año, han estado sin teléfono fijo e internet, convirtiéndose en una “zona blanca” de conectividad. La desesperación se incrementa al ver que han pagado más de 350 euros por servicios que no están recibiendo.
Causas de la Interrupción
La historia de esta interrupción comienza con una tormenta que provocó la caída de un poste, afectando los cables que suministraban servicios a la casa de los Soubielle y a un vecino. La gravedad de la situación llevó a las autoridades a cortar los cables por razones de seguridad, creando un enredo administrativo que ha durado meses.
Ginette y Raymond, de 84 y 85 años respectivamente, se han visto obligados a lidiar con la falta de acceso digital, lo que les ha dejado completamente desconectados en un mundo donde la comunicación y la información son esenciales.
Costos Sin Servicio
A pesar de las constantes llamadas y visitas a la tienda de Orange, la situación no ha mejorado. Los Soubielle recibieron un boitier 5G que no funciona en su casa debido a la antigüedad de la construcción, que tiene muros gruesos que bloquean la señal. Esto significa que, aunque están pagando 67,99 euros por su suscripción a Orange y 29,99 euros por CanalSat, no están recibiendo ningún servicio. El total, ya que se ha acumulado desde enero, ha superado los 350 euros.
Las Frustraciones de los Clientes
Jérôme Soubielle, el hijo de la pareja, ha intentado resolver la situación a través de varios canales, incluyendo visitas a tiendas y llamados telefónicos que, aunque han sido “políticos y hasta severos”, no han conducido a ninguna solución. Él comparte su frustración diciendo que es “impensable que una empresa de esta magnitud no tenga ningún tipo de respuesta efectiva”.
La situación ha comenzado a afectar la salud mental de sus padres. El estrés acumulado ha dejado a Ginette sin dormir, y la impotencia está causando una gran carga emocional a Jérôme.
Responsabilidad de los Operadores
Frente a esta crisis, Orange ha declarado que no es directamente responsable del problema ya que el servicio de fibra óptica es operado por Fibre 31. Según un representante de Orange, ya se había realizado una intervención el 3 de febrero para cambiar el poste, aunque el ticket se cerró por falta de información.
Atención de Fibre 31
Por su parte, Fibre 31 ha comunicado que empezó a trabajar en la situación desde el 21 de enero. Sin embargo, asegura que no ha encontrado fallos en el servicio hasta ahora. A pesar de las múltiples promesas de investigar la situación, la incertidumbre permanece.
Esperanzas para el Futuro
La historia de los Soubielle es un llamado de atención a la necesidad de una mejor comunicación y responsabilidad tanto de los proveedores de servicios como de las entidades que regulan el sector. Hasta que ambas partes no se pongan de acuerdo, el futuro digital de los Soubielle sigue suspendido en el aire.
En estos tiempos donde la conectividad es fundamental, situaciones como la de los Soubielle resaltan la vulnerabilidad en la que se encuentran muchos usuarios frente a la lentitud burocrática y la falta de acción eficaz por parte de las empresas de telecomunicaciones.



