
Tres errores defensivos dan luz verde a los sardos. La remontada del equipo de Abate llegó tarde
Tres descuidos, cuatro goles encajados y un desplome que deja arrepentimientos. El orgullo no es suficiente para el Milan: el equipo de Abate cae en Vismara ante un Cagliari atento y organizado. Los chicos de Pisacane aprovechan los momentos adecuados, consiguen un 4-2 en casa que vale oro y se elevan a 17 puntos. Los rossoneri no logran superar al Inter (jugando contra el Atalanta) y siguen segundos con 21 puntos, a la espera de la Lazio.
equilibrio
—
En el primer tiempo, el viento gana en la “Casa Puma del Fútbol”. Milán y Cagliari se estudian y no se hunden. Los rossoblù cierran los espacios con compacidad y reinician cuando pueden, intentando aprovechar la vivacidad de Vinciguerra. Los rossoneri lucharon, sobre todo en el medio, luego tomaron medidas y poco a poco fueron elevando el centro de gravedad. El más peligroso es Liberali, estrella del equipo de Abate (ahora sin Camarda): el de 2007 lo intenta un par de veces desde lejos y, mediada la primera parte, tiene la oportunidad más clara de los primeros 45′ con su zurda. No aprovecha el momento en el área, los invitados se salvan.
defensa de terror
—
En la segunda mitad comienza el espectáculo. Después de un gol casi en propia puerta de Zeroli (desvío que acaba en el poste en un córner sardo), los rossoblù aprovechan un minuto de horror del Milán y se adelantan 0-2 a la hora. Mutandwa lo desbloquea, tras un lanzamiento de Carboni, se cuela en el hueco de la defensa y pasa por encima de Bartoccioni desde la frontal. Luego Parmiggiani pierde un mal balón cerca del área y Konate aprovecha. La reacción de los de Abate es convincente, bastan un par de vueltas del reloj y en el 2-1 Liberali firma: el mediapunta rossoneri detiene con el pecho en el área un centro de Cuenca, lo levanta con la zurda y remata la mosca. Abate cambia de posición, pero el Milán queda expuesto al ataque y vuelve a sufrir. La defensa es siempre la protagonista negativa: en el minuto 73, un Vinciguerra desbordado deja en el sitio al departamento rossoneri, anticipa la salida de Bartoccioni y marca el hat-trick. ¿Todo terminado? Para nada. Abate no está de acuerdo, mete a los titulares Scotti y Eletu y su equipo acorta distancias a poco más de 10′ del final, todavía en liza: córner desde la derecha, cabezazo de Zeroli, bloqueado y el balón acaba en Cadena. Gol en propia puerta. Los minutos finales (incluidos 7 minutos de descuento) cuentan la historia del largo asedio. Los locales se lanzan hacia adelante con la cabeza gacha, pero no llega el impulso adecuado. En el gong sólo hay espacio para el 4-2: en el minuto 97 Vinciguerra tiene otro sprint en las piernas, quema a todos por la derecha, centra al área y Konate pone el cerrojo al partido. Pisacane sonríe, es la segunda derrota en liga del Milan.


