En la búsqueda de 40 mil millones de euros en ahorros para el presupuesto de 2026, el gobierno francés está evaluando “todas las opciones” posibles. La expresión “año blanco” ha ganado relevancia en la discusión pública, sugiriendo un posible incumplimiento de las obligaciones presupuestarias para poder hacer frente a la crisis económica.
El Primer Ministro, François Bayrou, deberá presentar sus decisiones sobre el proyecto de ley de Finanzas para 2026 a mediados de julio, enfrentándose a la necesidad de **realizar recortes significativos** y al riesgo de enfrentamientos en el Parlamento.
“Encontrar 40 mil millones es muy ambicioso”, declaró la portavoz del gobierno, Sophie Primas, en una entrevista reciente. Ella enfatizó que “todas las opciones están siendo consideradas sin tabúes”. La posibilidad de mantener los gastos de 2025 en 2026, sin tener en cuenta la inflación, “no es una propuesta que se descarta y debe ser considerada como las demás”, añadió Primas.
🔴 Budget 2026 ➡️ “L’année blanche n’est pas une proposition qui est écartée et il faut la regarder comme les autres propositions”, estime Sophie Primas. pic.twitter.com/YJqLEa89qF
— franceinfo (@franceinfo) 25 de junio de 2025
El Senado ya está trabajando en esta “hipótesis” y el gobierno está dispuesto a considerar atentamente las propuestas que surjan. Expertos sugieren que **un congelamiento presupuestario podría generar** entre 15 y 25 mil millones de euros en un solo año.
Todas las defensas pasadas al escrutinio
Se espera que la cámara alta presente sus recomendaciones a principios de julio. Su presidente, Gérard Larcher, ha reiterado en una reciente entrevista que un “congelamiento presupuestario puede llevarse a cabo de forma inteligente”, sugiriendo que aunque la inflación esté controlada, es vital **no comprometer los gastos en áreas esenciales**.
Esta opinión es compartida por Primas, especialmente en lo que respecta a la defensa, ya que “es esencial respetar la ley de programación militar, que afecta no solo al presupuesto de 2026, sino también al de 2027 y hasta 2030”.
Con el objetivo de encontrar economías, “se habla de reforma del Estado y de cuestionar la **efectividad de todos nuestros gastos**, lo cual requiere un trabajo considerable”, explicó la portavoz. El gobierno está “revisando, por supuesto, los grandes **ítems de gasto**, entre los que se incluye la esfera social, especialmente dado que la **Seguridad Social** prevé un aumento drástico de su déficit.”
Se están sugiriendo opciones drásticas como la eliminación de la cobertura al 100% en casos de remisión de cáncer o la implementación de un sistema de **bonus-malus** para fomentar la prevención del absentismo en el trabajo. “Por el momento, son solo propuestas a considerar debido al descontrol de los gastos sanitarios”, mencionó Primas, desviando la decisión hacia su colega, Catherine Vautrin, responsable de Asuntos Sociales, quien “hará anuncios en los próximos días”.
El contexto del presupuesto de 2026 en Francia refleja una situación de tensión donde se ponderan diversas medidas para cumplir con los objetivos de ahorro impuestos por la crisis económica. La propuesta de un "año blanco" y la congelación del gasto están abiertas al debate, lo que refleja la complejidad de encontrar un equilibrio entre la responsabilidad fiscal y el bienestar social. Las decisiones que se tomen en los próximos meses serán cruciales no solo para la economía, sino también para el futuro de las políticas sociales en el país.


