Perspectivas económicas: La difícil situación del PIB francés
El camino se torna complicado para el **gobierno de François Bayrou**. Con menos de un mes para la presentación de las **grandes orientaciones** del presupuesto 2026, la **Banque de France** ([[Banco de Francia]]) ha ajustado a la baja sus **previsiones de crecimiento** para 2025. En lugar de una proyección de **aumento del Producto Interno Bruto (PIB)** del 0,7%, la institución ahora anticipa una **crecimiento del 0,6%**.
Algunos optimistas podrían argumentar que la **revisión** es solo de -0,1%. Sin embargo, esta es ya la tercera **corrección a la baja**. Después de haber pronosticado en septiembre de 2024 un crecimiento del 1,2% para el 2025, en diciembre se revisó a 0,9%, y posteriormente a 0,7% en marzo. Este es un problema significativo, ya que el gobierno había diseñado su presupuesto 2025 basándose en una tasa de **crecimiento del 0,9%**.
La disminución se debe, en parte, a un **ralentización** notable en los sectores de la **industria** y **la construcción**, así como en los **servicios**. Según **Olivier Garnier**, director general de estadísticas, para la Banque de France, “lo que constituye el gran paquebote de nuestra economía”. Esta caída puede ser atribuida al nivel de **incertidumbre** prevalente en la economía, tanto dentro del país como en el extranjero, especialmente debido a los **aumentos de tarifas** en los Estados Unidos.
Des négociations commerciales toujours en cours avec les États-Unis
Así, a pesar de que **Francia** está menos expuesta que sus vecinos europeos a las turbulencias comerciales que provienen de **Estados Unidos**, ciertos sectores se ven **afectados**. Estos incluyen la **industria agroalimentaria**, específicamente **vinos y licores**, así como la química, la **madera**, el papel, el **textil** y la **moda**, con un énfasis particular en artículos de lujo.
Estas **industrias**, ya de por sí muy **sacrificadas**, continúan sin un horizonte claro. Las **negociaciones comerciales** están en curso y se extienden al menos hasta el 9 de julio. Por lo tanto, la Banque de France ha fijado, para construir sus previsiones, los **parámetros de los discursos** comerciales “a niveles conocidos en el momento en que se cerraron nuestras cifras, a finales de mayo”, indicó la institución. Esto implica mantener los **aranceles** recíprocos al 10%, el 30% entre EE. UU. y China, y un 25% en sectores como el **automóvil** o el **acero**. Es decir, estas predicciones son **frágiles**.
Además, a finales de mayo, la **ejecución de los ingresos** en Francia se muestra **preocupante**. Según **Charles de Courson**, el **reportero general del presupuesto** en la **Asamblea Nacional**, el país enfrenta un déficit de 1,4 mil millones de euros en **IVA**. Aunque el **impuesto sobre la renta** ha tenido un aumento del 3,2%, dicho incremento está lejos del **6%** esperado en el proyecto de **ley de finanzas**.
Respecto al **impuesto sobre sociedades (IS)**, aún es temprano para extraer conclusiones definitivas. “En términos generales, podría haber una falta de 5 mil millones de euros a finales de año”, prevé el diputado de **Marne** LIOT (libertades, independientes, ultramar y territorios). En consecuencia, la **déficit** se situará entre el 5,4% (el objetivo del gobierno) y el 5,8%.
La situación económica en Francia presenta desafíos significativos ante una serie de revisiones a la baja en las proyecciones de crecimiento. Con una economía marcada por la incertidumbre y negociaciones comerciales en desarrollo, es clave que tanto el gobierno como la Banque de France adopten medidas apropiadas para abordar la situación y proporcionar un camino más claro hacia el crecimiento futuro.


