
Gracias a los impactantes interrogatorios del ‘Comité Parlamentario de Prosperidad Pública, la influencia indeseable de los países no libres’ se aclaró que el salafismo, la variante extrema del Islam, tiene nuestro país en su agarre. Los interrogatorios son hace seis años y todavía parecen ser impotentes contra los estados musulmanes que bombean millones de euros en nuestro país para difundir aún más su fe aquí a través de escuelas de Corán e imanes radicales.
ttn-es-2
