Impulsada por el aumento del precio del petróleo, una nueva petición para reducir impuestos sobre carburantes
Con la creciente crisis en el Medio Oriente y el bloqueo del estrecho de Ormuz, el precio del petróleo ha experimentado un aumento drástico, alcanzando un incremento del 30% en solo unas horas, cerca de los 120 dólares por barril. Esta situación ha comenzado a afectar a las estaciones de servicio en Francia, donde los precios de la gasolina y del diésel han ido en aumento.
La fiscalidad como motor del problema
La asociación 40 millones de automovilistas ha apuntado que, aunque el contexto geopolítico es un catalizador del problema, la verdadera causa de la escalada de precios es la exorbitante carga fiscal sobre los carburantes. En respuesta, han lanzado la campaña “Balance ton plein” y una petición para solicitar al Estado una reducción de impuestos sobre los carburantes.
La cadena de impuestos
La asociación destaca que la estructura fiscal es tal que, ante un aumento en el precio del barril, los costos en las estaciones se disparan en cascada. Se menciona una serie de impuestos, como la TVA (Impuesto sobre el Valor Añadido), la TICPE (Impuesto Interno sobre los Productos de Energía), y la impuesto sobre la TICPE, que incrementan significativamente el coste que los automovilistas enfrentan al llenar sus tanques.
Un llamado a la acción social
Además de fomentar la recogida de firmas, la asociación invita a los automovilistas a documentar el costo de sus llenados o sus recibos y a compartirlos en redes sociales bajo el hashtag #BalanceTonPlein. Se espera que estas imágenes sean parte de una futura campaña visual que muestre los altos precios junto a testimonios de la gente afectada.
Iniciativas ciudadanas en marcha
Desde el lanzamiento de la campaña, el delegado general Pierre Chasseray ha reportado la recepción de miles de fotografías, algunas documentando precios como 2,647 euros por litro en algunas estaciones en el Maine-et-Loire.
Reacciones políticas
Varios partidos políticos, incluido el Rassemblement National y La France Insoumise, han expresado su preocupación ante el aumento de precios y han hecho llamados a reducir los impuestos sobre carburantes o incluso a congelar los precios.
Posibles ayudas del gobierno
El lunes pasado, la portavoz del gobierno, Maud Bregeon, comentó que es “demasiado pronto” para discutir ayudas concretas en respuesta al aumento de precios, aunque mencionó que se están considerando todas las alternativas. Asimismo, se planea una reunión con los distribuidores para evaluar la situación.
Controles para prevenir abusos
El Premier, Sébastien Lecornu, anunció un plan de “500 controles excepcionales” en estaciones de servicio por parte de las autoridades reguladoras, planeados entre el lunes y el miércoles, con el objetivo de evitar aumentos excesivos en los precios.
Este contexto resalta la interconexión entre las dinámicas globales de petróleo y la política fiscal nacional, lo que genera un reclamo urgente por parte de los automovilistas en Francia cuya economía está siendo severamente impactada por esta escalada de precios. La situación sigue evolucionando, y la presión sobre el gobierno para actuar en este frente es cada vez mayor.

