
La oferta se aplica a los repartidores que ya están empleados, pero también a los nuevos reclutas. De esta manera, PostNL espera formular una respuesta a la grave escasez de personal en el período previo al ajetreado mes de diciembre. A la antigua empresa estatal le faltan al menos 1.300 repartidores para una plantilla de 16.500 carteros. Por lo tanto, en los últimos meses, a los trabajadores de correos se les ha pedido que trabajen horas extra y los trabajadores de oficina y clasificadores también han caminado cuartos.
La oferta para un nombramiento permanente se suma al aumento del salario de convenio colectivo del trabajo del 8 por ciento que la empresa de correos y paquetería ya prometió esta primavera. Este convenio colectivo de trabajo surgió después de negociaciones muy difíciles con los sindicatos. La FNV exigió que el salario, que ronda el salario mínimo, se aumente a 14 euros, pero la empresa de correos y paquetería no lo consideró factible porque entonces el precio del envío aumentaría considerablemente. Existía, sin embargo, una bonificación de matriculación de 250 euros por zonas estrechas y una compensación por la bicicleta (eléctrica).
La división postal ha sido la preocupación de PostNL durante algún tiempo. La cantidad de cartas que deben entregarse ha disminuido durante años (salvo que haya un aumento durante la pandemia), pero la ley exige que PostNL entregue el correo cinco días a la semana. En 2019, derivó en una multa de 2 millones de euros porque el 5,66 por ciento de las cartas no se entregaron en un día.
