
JIM WATSON / AFP
Una estatua de Cristóbal Colón ha sido instalada cerca de la Casa Blanca, relanzando el debate sobre su lugar en la historia estadounidense.
La Instauración de una Estatua Controvertida
El 23 de marzo, una figura conocida apareció misteriosamente cerca de la Casa Blanca: Cristóbal Colón, inmortalizado en mármol y mirando hacia Pennsylvania Avenue. Esta estatua, de varios metros de altura, fue colocada tras barreras de seguridad, como si siempre hubiera estado allí. Sin embargo, su instalación no es casual.
Una Historia Oculta
Esta obra de arte tiene tras de sí una historia tumultuosa. Anteriormente, había sido derribada en 2020 durante las protestas que siguieron al asesinato de George Floyd. Manifestantes en Baltimore destruyeron la estatua y sus fragmentos permanecieron en el fondo del puerto durante años, hasta que fueron recuperados y transformados en una nueva réplica.
Controversia en Torno a Colón
El regreso de esta estatua se produce en un contexto de creciente crítica hacia la figura de Colón. Tradicionalmente visto como el “explorador” que allanó el camino hacia la América moderna, hoy es cuestionado por su papel en la esclavitud de las poblaciones indígenas y la violencia de la colonización. Su legado ha sido profundizado en el debate público y académico, modificando la percepción que se tiene de él.
Un Cambio en la Celebración
Desde 2020, varios estados y ciudades han optado por no conmemorar el “Columbus Day”, prefiriendo dedicar el día a honrar a los pueblos indígenas, conocido como “Indigenous Day”. Decenas de estatuas han sido retiradas del espacio público, convirtiéndose en símbolos de un relato histórico controvertido, lo que hace aún más relevante el gesto de reinstalar a Colón en un lugar tan prominente.
La Postura de la Administración Trump
La administración de Donald Trump ha reafirmado su apoyo a Colón, publicando un comunicado que afirma que “en esta Casa Blanca, Cristóbal Colón es un héroe”. Al colocar esta estatua en la sede del poder estadounidense, no solo se preserva un monumento problemático, sino que se elige volver a centrarlo en un discurso nacional a menudo polarizado.
Un Contexto Histórico
Este impulso para destacar figuras históricas, incluso las más controvertidas, es previo a las conmemoraciones del 250 aniversario de la independencia estadounidense. La administración busca reexaminar y resaltar a personajes históricos, creando no solo un legado, sino también una disputa sobre qué narrativa debería prevalecer en la memoria colectiva estadounidense.




