
En el norte de Limburgo hay un establo con 19,000 cerdos. Pero no mucho. El estado holandés pagó a decenas de millones de euros al criador de cerdos. El objetivo: reducir las emisiones de nitrógeno. El editor Rik Wassens explica cómo la historia de Limburg Megastal muestra el punto débil del enfoque de nitrógeno.
¿Tiene preguntas, sugerencias o ideas sobre nuestro periodismo? Envíe a nuestros editores a través de [email protected].
- Invitado:
- Rik Wassens
- Presentación:
- Bram Endedijk
- Editores:
- Mandula van den Berg
- Asamblea:
- Bosma femke
- Coordinación:
- Elze Van Driel
- Producción:
- Andrea Huntjens
- Foto:
- Roland Blokhuizen


