El fenómeno del pollo frito en Navidad en Japón
En Japón, un país donde la influencia cristiana es mínima, se ha desarrollado una tradición peculiar que sorprende a muchos: la costumbre de comer pollo frito de KFC en la cena de Navidad. Esta práctica, que comenzó en los años 70, es el resultado de un ingenioso plan de marketing que ha perdurado a lo largo de las décadas.
Una tradición diferente para la Navidad
El 25 de diciembre, mientras en países como Francia la gente se reúne para disfrutar de platos tradicionales como ostras, salmón o pavo, en Japón, muchas familias optan por el pollo frito de KFC. Esta elección puede parecer extraña, pero tiene raíces en un contexto cultural donde la Navidad no se celebra de manera convencional.
A mediados de los años 70, Japón tenía poca familiaridad con las celebraciones navideñas. La falta de tradiciones asociadas a esta festividad llevó a un vacío que la cadena de comida rápida KFC supo llenar de manera astuta.
La magia del “baril de festejo”
Según Motoichi Nakatani, portavoz de KFC Japón, el impulso inicial para popularizar el pollo frito en Navidad se debe a Takeshi Okawara. Este director del primer KFC en Japón, en respuesta a los clientes extranjeros que añoraban la cena de pavo, ideó un menú especial llamado “baril de fiesta”. Este incluía ocho piezas de pollo, una bebida y un postre, lanzándose bajo la campaña publicitaria “Kurisumasu ni wa Kentakkii”, que se traduce como “Kentucky para Navidad”.
Este menú no solo era un sustituto atractivo del pavo, sino que también ofrecía un precio muy accesible, lo que lo convirtió en una opción popular entre las familias japonesas.
Un signo de la globalización
El éxito de este marketing no solo superó las expectativas iniciales, sino que marcó un cambio en las costumbres de consumo en Japón. Con el crecimiento acelerado de KFC en el país, la idea de celebrar la Navidad con pollo frito se arraigó en la cultura.
Joonas Rokka, profesor de la EM Lyon Business School, comenta que “esto ha llenado un vacío. No había una tradición de Navidad en Japón e KFC llegó y dijo: ‘esto es lo que deberías hacer en Navidad’”. Esta adaptación demuestra cómo las prácticas de consumo pueden cruzar fronteras y transformarse en nuevas tradiciones.
La preparación para la cena de Navidad
Hoy en día, más de tres millones de familias japonesas se alinean frente a los restaurantes KFC cada Navidad. Debido a la alta demanda, KFC permite la opción de realizar pedidos anticipados desde noviembre, lo que facilita que todos puedan disfrutar de su “baril de festejo” en la noche más esperada.
Conclusión
La costumbre de comer pollo frito de KFC en Navidad es un claro ejemplo de cómo la globalización puede influir en las tradiciones culturales. Lo que comenzó como una estrategia de marketing se ha convertido en una celebración única que une a millones de japoneses cada año, resaltando así la sorprendente mezcla de lo local y lo global en nuestras celebraciones.


