
Regresa a Canadá el viernes. “Me falta el iris. Qué desafío con Evenepoel. Quizás esté por delante de mí en los clásicos”
Parece extraño que Tadej Pogacar nunca haya ganado un Mundial. En ninguna categoría. Cuando surge el tema, los ojos de este magnífico campeón adquieren una luz particular: “Extraño la camiseta arcoíris, sí. Quizás sea el momento adecuado…”. El esloveno acaba de lograr el doblete Giro d’Italia-Tour de Francia y añadir el iris el mismo año le situaría al mismo nivel que Eddy Merckx (1974) y Stephen Roche (1987). Tadej, esperado el viernes y el domingo para las dos carreras del World Tour en Canadá, habla con la Gazzetta en Zúrich, al margen de un evento del patrocinador Plume: aprovechó, junto con su novia Urska Zigart, para primer reconocimiento en la ruta que el domingo 29 asignará el título.
