Donald Trump ha tomado una decisión sorprendente al ordenar a su Ministerio de Defensa que «comience a probar» las armas nucleares de Estados Unidos. Esta medida se produce en un contexto de creciente tensión internacional y se anunciará antes de un encuentro muy esperado este jueves con su homólogo chino, Xi Jinping, en Corea del Sur. Es la primera vez en 33 años que se da un paso en esta dirección, dado que el último ensayo nuclear estadounidense se llevó a cabo en 1992, cuando el ex presidente George H.W. Bush instituyó un moratorio tras el fin de la Guerra Fría.
Este anuncio, que menciona explícitamente a Rusia y China, se produce tras un desafío por parte del presidente ruso, Vladimir Putin, quien recientemente llevó a cabo una prueba de un drone submarino con capacidad nuclear. Las tensiones entre estas potencias han ido en aumento, y ahora Trump ha decidido que es el momento de mostrar la fuerza nuclear estadounidense.
«En vista de los programas de pruebas realizados por otros países, he solicitado al Ministerio de Guerra que comience a probar nuestras armas nucleares por igual», declaró Trump en su red social, Truth Social. «Este proceso comenzará inmediatamente» añadió, generando preocupación en la comunidad internacional.
La frase «por igual» puede interpretarse de diversas maneras, indicando que Trump podría optar por mostrar la potencia de los misiles estadounidenses o de las instalaciones nucleares submarinas, en lugar de llevar a cabo un verdadero ensayo nuclear. Sin embargo, se han proporcionado pocos detalles sobre la magnitud de estas pruebas y qué exactamente implicarán.
«Estados Unidos posee más armas nucleares que cualquier otro país», afirmó Trump con orgullo, restando importancia a la situación global. «Rusia ocupa el segundo lugar y China queda muy atrás en tercer lugar, aunque se espera que alcance su nivel en cinco años» agregó, un comentario que subraya la escalofriante carrera armamentista a nivel mundial.
La reacción de Putin ante los recientes ensayos
El presidente ruso, en una declaración reciente, celebró el prueba exitosa del misil de crucero Bourevestnik, que ha sido diseñado para tener «alcance ilimitado» y es capaz, según él, de evadir casi todos los sistemas de interceptación. Ante estas afirmaciones, Trump no se mostró complacido, sugiriendo que Putin debería concentrarse en poner fin a la guerra en Ucrania, aunque el Kremlin ha ignorado tales exhortaciones.
«Ayer, realizamos otro ensayo de un sistema prometedor: un drone submarino Poséidon», afirmó Putin durante una visita a un hospital militar que fue transmitida en la televisión pública rusa. Este drone es también descrito como un dispositivo de propulsión nuclear capaz de llevar cargas atómicas, lo que genera aún más inquietud en el ámbito internacional.
«No hay ningún otro artefacto en el mundo que se le iguale en velocidad y profundidad de operación», aseguró Putin, al tiempo que insistió en que no hay forma de interceptarlo. Estas afirmaciones solo añaden presión a la ya tensa situación entre los tres países involucrados.
En la reunión que tendrá lugar en Corea del Sur entre Trump y Xi Jinping, se espera que ambos líderes discutan no solo la carrera armamentista, sino también los efectos de la guerra comercial que se libra entre las dos mayores potencias económicas del mundo. La globalización y las alianzas estratégicas también formarán parte de la agenda, destacando el delicado equilibrio que busca mantener cada nación en este contexto de incertidumbre.
