
A principios de este año, la noticia de que la planta de biomasa de AEB en Westpoort quemaba podas de España provocó la indignación en el ayuntamiento. De hecho, se habían hecho duros acuerdos con la empresa de que la madera vendría de su propio barrio. Ahora parece que la central seguirá quemando madera española si es necesario y el municipio está impotente.
Los concejales Van Doorninck (Sostenibilidad) y Kukenheim (Participación) así lo escriben en una carta al ayuntamiento. Según ellos, la dirección de AEB ha decidido seguir quemando madera extranjera por ‘interés comercial’. La central de biomasa habría recibido la autoridad a través del Consejo de Vigilancia para quemar biomasa extranjera si se encuentran podas insuficientes en la región y, como resultado, no se pueden cumplir los acuerdos de suministro de energía. Desde el 18 de marzo comenzaron a quemar 2200 toneladas de madera de España.
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Cuando en 2018 se decidió la llegada de la planta de biomasa, AEB se comprometió a quemar únicamente podas en un radio de 150 kilómetros alrededor de Ámsterdam. Fue una de las duras demandas para combatir la deforestación. Además, también se han hecho comentarios sobre la sostenibilidad de la biomasa como combustible, ya que al quemar la madera se emite mucho C02.
Y por eso el susto fue grande cuando se anunció en febrero que el central eléctrica sigue importando madera del extranjero† Al consejo le disgustó que no estuvieran involucrados en la decisión, ya que Amsterdam es cien por ciento accionista. Se solicitó una reconsideración.
Sin influencia
La conclusión de la reconsideración es clara: AEB ha importado madera por interés comercial y el Consejo de Supervisión le ha permitido seguir haciéndolo. “El municipio ha obtenido asesoramiento legal sobre las posibilidades como accionista de influir en la valoración que la dirección de AEB hace al respecto. Este asesoramiento legal demuestra que no existe tal margen”, se lee en el escrito dirigido al ayuntamiento.
La decisión de importar las podas es parte de la gestión operativa y por lo tanto responsabilidad de la gerencia, se lee en la carta de los regidores. Como resultado, el accionista, el municipio, no puede ejercer ninguna influencia. Habrá investigaciones adicionales sobre el suministro de biomasa.


