Las tensiones en el **Medio Oriente** han alcanzado nuevos niveles, y las recientes declaraciones del presidente de los Estados Unidos, **Donald Trump**, han añadido más incertidumbre al escenario. Este domingo, Trump afirmó que estaba a punto de presentar algo **espectacular** en las negociaciones de paz, pero las expectativas se desvanecieron rápidamente tras la conferencia de prensa del **lunes**, donde no se anunciaron acuerdos concretos.
Poco antes de la conferencia, Trump lanzó un **plan para Gaza** en 20 puntos, en lugar de los 21 inicialmente previstos. El plan ha sido aceptado por **Israel**, pero aún necesita la aprobación del **Hamas**, informó el presidente estadounidense.
Un « Comité de paz » presidido por los Estados Unidos
Este ambicioso proyecto busca la **terminación inmediata** de las hostilidades en Gaza y un **retiro gradual** de las fuerzas israelíes. En cuanto a los **otages** en territorio palestino, se espera que sean liberados en un plazo de **72 horas**, siempre que el Hamas acepte la propuesta. A cambio, **Israel** debería liberar a más de 1,000 prisioneros palestinos, algunos de los cuales cumplen condenas de **cadena perpetua**.
El plan designa a Trump como presidente de un **“Comité de paz”** que supervisará la transición en Gaza. Este comité contará con la participación de figuras notablemente conocidas, como el ex Primer Ministro británico **Tony Blair**. Se prevé que Gaza sea gobernada por un comité palestino **apolítico y tecnocrático**, excluyendo al Hamas y dirigiendo los asuntos cotidianos.
Un elemento crucial del plan es la creación de una **“Fuerza Internacional de Estabilización”** que será desplegada en Gaza. Esta fuerza se formará a partir de la colaboración entre los Estados Unidos y varios **socios árabes e internacionales**, proporcionando soporte a las fuerzas de policía palestinas que sean aprobadas.
No habrá desplazamiento de la población civil
En relación con la población civil de Gaza, Trump ha garantizado que ningún habitante será **desplazado** de forma forzada. “**Incentivamos** a las personas a quedarse y les ofreceremos la oportunidad de construir un Gaza mejor”, afirmó durante la conferencia.
El Primer Ministro israelí, **Benyamin Netanyahu**, expresó que el plan le permitiría a Israel “alcanzar sus objetivos de guerra”. Aseguró que todos los otages, tanto vivos como fallecidos, “regresarán a casa”. Añadió que el Hamas será desarmado y que Israel mantendrá la responsabilidad de la seguridad durante un tiempo indeterminado.
Sin embargo, Netanyahu enfatizó que si el Hamas rechaza el plan o intenta obstruirlo tras una aceptación formal, “Israel completará el trabajo”.
La Autoridad Palestina no jugará un papel
Un aspecto notable del plan es la ausencia de la **Autoridad Palestina**, que, según Netanyahu, no tiene “ningún papel que desempeñar” a menos que sufra una “transformación radical”.
El documento de la Casa Blanca prevé que, en el futuro, “los miembros del Hamas que se comprometan a respetar una convivencia pacífica con Israel y que entreguen sus armas, recibirán **amnistía**”. Además, aquellos que deseen abandonar la región podrán acceder a un “derecho de paso protegido hacia países de destino”.
Antes de la conferencia, Netanyahu se disculpó con **Qatar** en una llamada telefónica al emir **Al-Thani**, tras una serie de ataques israelíes contra el Hamas en Doha. Este emirato, que actúa como mediador en el conflicto, ha manifestado su compromiso para poner fin a las hostilidades.
Durante la llamada, Qatar, Israel y Estados Unidos acordaron establecer un órgano trilateral. “Tuvieron una conversación impresionante y productiva con ‘Bibi’. Les agradezco”, indicó Trump.
La situación en Gaza y las negociaciones de paz reflejan la complejidad y los desafíos de un conflicto prolongado. A medida que los acontecimientos se desarrollan, es fundamental mantener la atención internacional y buscar soluciones que favorezcan a todas las partes involucradas.


