
Cuando era adolescente, competir en Overwatch era adictivo. Fue genial hacer fluir la adrenalina. Petja calcula que dedicó a ello unas 20.000 horas de su vida, o más de 800 días, o más de dos años. Gucci y Prada estaban de moda entre los profesionales en Norteamérica. Pronto incluso Petja habría podido permitírselo.
ttn-es-54



