
Después de cinco años de ausencia, ayer finalmente había llegado el momento: el Indoor Cross de Pesse regresaba. Lo que antes era un evento popular en la escuela de equitación ahora ha encontrado un nuevo hogar gracias a Kenny Korten, que transformó su cobertizo para caravanas en un auténtico circuito de motos. ¿Y el entusiasmo? Esto no tiene precedentes.
Con una buena dosis de perseverancia y un poco de sentido común, el organizador Kenny Korten logró realizar un milagro. “Durante cinco años la gente me preguntó: ‘¿Cuándo volverá?’ En un momento pensé, ¿sabes qué? Simplemente lo haremos”, dice Korten, señalando la enorme tienda donde rugen los motores.
El lugar es impresionante: se ha vertido arena en el cobertizo de la caravana, se han hecho colinas y se han colocado fardos de paja para mantener todo seguro. “Incluso hicimos un agujero en mi cobertizo para que todo esto fuera posible”, dice Korten riendo. “Expulsaron a los campistas, limpiaron un terreno y listo, ahí estaba: el nuevo curso. Una llamada en Facebook y en quince minutos teníamos 150 inscripciones”.
Fue un espectáculo durante todo el día. Desde pequeños motores de 50 cc hasta rugientes máquinas de 500 cc: el campo de participantes era diverso e internacional. ¿Pero lo más llamativo? Sarah Korten, de cinco años, participante más joven del evento, también hija de Kenny.


