La situación del **permiso de conducir** en Francia está generando un gran **malestar**. Las autoescuelas se están mobilizando en protesta contra la falta de **plazas disponibles** para los exámenes, lo que obliga a muchos estudiantes a esperar meses para obtener su licencia. Esta situación es crítica, y según los profesionales del sector, hay **soluciones** viables para resolver esta crisis.
Las escuelas de conducción tradicionales han convocado a una **huelga** y a una concentración de vehículos el lunes en la Plaza de la República en París. Benjamin Panis, presidente de la Unión Nacional de Independientes de la Conducción, asegura que **3,000** coches de autoescuelas participarán en la manifestación, como respuesta a una **reforma** del permiso que ha agravado la situación.
Las organizaciones profesionales planean solicitar una reunión con el gobierno en Matignon. Patrick Mirouse, presidente del **ECF** y líder del sindicato **Unidec**, ha expresado su **preocupación** por la crisis actual y las consecuencias que esta tiene para los estudiantes.
Por su parte, las autoescuelas en línea, aunque no participan en la huelga, han expresado su apoyo al movimiento. Édouard Rudolf, presidente de la **Fenaa** y CEO de “En voiture Simone”, ha afirmado que se necesita actuar ante esta situación crítica.
Esperas de hasta ocho meses
En las grandes ciudades y en Île-de-France, la **espera** para obtener un examen de conducir puede llegar a ser de hasta **ocho meses**. Este problema se debe a la **escasez** de plazas de examen que las prefectoras autorizan a las autoescuelas.
Un **sondeo** de OpinionWay realizado para En voiture Simone revela que el **64%** de los jóvenes entre 18 y 24 años sin permiso encuentran muy difícil conseguir una cita para el examen. Mirouse denuncia que estamos ante un **garganta seca** de recursos cuando los alumnos están listos para presentar su prueba.
Uno de los mayores problemas es la falta de **inspectores**. En Francia hay menos de **1,500** inspectores para cerca de 1.4 millones de alumnos. Todas las organizaciones de autoescuelas demandan la incorporación de entre **150 a 200 nuevos** empleados públicos. Sin embargo, el avance es muy lento: en 2023 se crearon 15 puestos, 38 para 2024, y 103 están previstos para 2025, según el Ministerio del Interior.
Dicha escasez de inspectores está vinculada al aumento en el número de candidatos, impulsado por la posibilidad de obtener un permiso a los **17 años** desde 2024, así como por su financiamiento a través del **cuenta personal de formación**. En 2023, más de **305,500** estudiantes se inscribieron debido a este mecanismo.
Además, las autoescuelas señalan que el examen se ha vuelto muy **exigente**, con una tasa de éxito que se mantiene justo por encima del **50%**. Aunque los sindicatos han tenido reuniones con el gobierno, dicen que la situación sigue «**estancada**».
Conducir con familiares y falsos monitores
En Lyon, Enguerrand de Boissieu, un abogado de **30 años**, esperó cuatro meses para conseguir su **cita**. Necesitaba el permiso por motivos laborales y también porque iba a ser padre. Durante la espera, ha tenido que tomar lecciones esporádicas, que cuestan entre **50 y 60 euros** por hora.
Este costo se suma al de la formación inicial, que ronda los **1,800 euros** en una escuela tradicional y **1,100 euros** en línea. Sin embargo, muchos estudiantes no pueden permitirse esta cifra y, como resultado, «toman riesgos» mientras esperan su turno. Algunos conducen ilegalmente con sus familiares o buscan falsos monitores en internet, quienes a menudo ni siquiera tienen **licencia**.
¿Deberíamos considerar un rattrapage?
Sin embargo, los profesionales del sector afirman que hay **soluciones** posibles. Por ejemplo, el examen fue temporalmente reducido en ciertas cuestiones teóricas tras la pandemia como medida para recuperar el tiempo perdido. Algunas organizaciones piden aumentar el número de horas de conducción exigidas antes del examen.
Por otro lado, la Federación de Enseñantes y Autoescuelas de Futuro sugiere implementar un sistema de **rattrapage**, similar al del bachillerato, donde los estudiantes que estén cerca de pasar podrían obtener su permiso tras realizar unas pocas horas adicionales de práctica sin necesidad de repetir el examen completo.
Para Mirouse, también es crítico permitir que los estudiantes comiencen su formación de manera anticipada. Propone que la **conducción acompañada** comience a los **14 años** en lugar de a los 16, lo que disminuiría el número de horas que necesitan al volante y aumentaría sus posibilidades de éxito.
