
Mantener el costo del paquete de pensiones por debajo de los mil millones en 2023 para evitar el regreso a la ley Fornero en su versión completa.
El Gobierno de Meloni acaba de asumir pero ya está analizando los expedientes más urgentes: facturas, maniobras y pensiones. Desde hace días, las fuerzas políticas de centroderecha trabajan, también en conjunto con las estructuras del Mef y el INPS, para identificar un camino que garantice una primera muestra de flexibilidad en puntos de venta low cost y, al mismo tiempo, permita mantener firmes balances de la mayoría, que ve a la Liga presionando sobre la Cuota 41, y de no entorpecer el diálogo con los sindicatos.
Operación multietapa
Y de momento el camino que parece más fácilmente factible sería el de una operación en varias etapas que en la fase inicial (en 2023) vea asociada la Cuota 41 a un requisito de edad mínima: 61 o 62 años. Una restricción de la que tal vez podrían quedar exentas algunas categorías específicas de trabajadores. Posteriormente, se suavizaría o flexibilizaría la línea de datos personales con el objetivo de imponer la jubilación anticipada con 41 años de cotizaciones independientemente de la edad, siempre que esta medida resulte compatible con el estado de las cuentas públicas.
Partiríamos, por tanto, de una Cuota Real 102 o 103, aunque en una versión revisada respecto al esquema introducido por el gobierno de Draghi para 2022 (emisiones con 64 años y 38 cotizaciones), que se agotará en poco más de dos meses. El coste, según las primeras estimaciones extraoficiales, oscilaría entre los 600 y los 850 millones. Y aún con la extensión de la Opción Mujer y el Mono Social, que se dan prácticamente por hecho, la partida de pensiones no pesaría más de mil millones en la parrilla de la próxima maniobra, con buenas posibilidades de mantenerse por debajo de este límite.
Cuota 102-103 “flexible” y “Opción hombre”
Pero el resto de hipótesis circuladas en los últimos días siguen sobre la mesa. Comenzando con la Cuota 102-103 “flexible”, que no tendría requisitos estrictos más que un umbral mínimo de edad (a los 61-62 años) en la mezcla con la antigüedad de las contribuciones. Luego está la denominada “Opción Hombre”, en estudio por la Fdi, que al adoptar el mismo mecanismo que la Opción Mujer (recalculo de cotización de la mesada) permitiría a los trabajadores jubilarse con 61-62 años de edad y un mínimo de 35 años de pagos. La última hipótesis, que por el momento es la menos popular, toma como modelo la propuesta presentada la pasada legislatura por la Fdi de permitir las salidas con 62 años y 35 de cotización y penalizaciones de la tajada salarial del cheque (hasta un máximo de 8 %) por cada año antes de los 66 años.
Mesa con los interlocutores sociales
El expediente previsional será inmediatamente tomado a mano por la nueva ministra de Trabajo, Marina Calderone, quien ya ha dejado entrever que próximamente se convocará a los interlocutores sociales. Los sindicatos, además, insisten en la necesidad de acordar una solución antes de que finalice el año para evitar el regreso de la versión completa de “Fornero”. Y relanzan su propuesta de garantizar una pensión con Cuota 41 o al menos 62 años de edad.




