
La **dermatose nodulaire contagieuse** (DNC) representa una amenaza creciente para la agricultura, particularmente tras la confirmación de casos en España. Los agricultores del Gers demandan urgentemente una política sanitaria proactiva para asegurar la salud de sus rebaños.
Recientemente, se han **confirmado casos de DNC** en el sur de **Cataluña**, específicamente en Castelló d’Empúries, donde se procedió al sacrificio de 123 animales para contener la propagación de la enfermedad. Esta patología viral, que afecta exclusivamente a los animales y no se transmite a los humanos, se propaga a través de los movimientos de **animales infectados** o mediante **insectos vectores**.
Como respuesta, las autoridades sanitarias han implementado una **zona de vigilancia** en el departamento de los **Pyrénées-Orientales**, donde 93 municipios han sido clasificados como zonas reguladas. Esto implica que los **movimientos de bovinos** están prohibidos dentro, hacia y desde esta área, a fin de evaluar el desarrollo de la situación sanitaria tanto en la zona como en España. Los servicios estatales enfatizan que estas medidas son temporales.
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Sin embargo, para la **Confederación Paysanne**, estas acciones no son suficientes. “La **temporada de pastoreo** llegará a su fin y las montañas comenzarán a cubrirse de nieve,” advierten. Al respecto, señalaron que los rebaños no pueden trasladarse a las **granjas** que se encuentran en la **zona regulada**. El sindicato agrícola ha solicitado que se adapten las medidas sanitarias a la realidad del **sistema de cría de transhumancia**, siendo conscientes del poco tiempo que queda para que los rebaños desciendan a las bajas tierras.
La Confederación también ha expresado su descontento por la ausencia de una **vacunación voluntaria**. “No entendemos por qué no se permite la vacunación de las **granjas** que lo deseen. Nos oponemos a la gestión de esta crisis sanitaria, ya que se basa en un programa de ‘despoblación’ de los rebaños,” argumentan. Aseguran que estas acciones afectan no solo a la ganadería, sino también a comunidades enteras con años de trabajo en **selección genética**. Las políticas de **sacrificio masivo** responden, según el sindicato, a intereses económicos relacionados con **exportaciones**.
“Llevar la gestión a quienes conocen el campo”
Respaldados por expertos que argumentan que es posible **adquirir inmunidad en los rebaños**, los agricultores exigen el acceso a **vacunas** y la implementación de una “real política sanitaria preventiva”. Esta debería ser basada “con y para los campesinos” y no depender únicamente de decisiones administrativas que parecen ignorar las necesidades del sector.
Esta posición es compartida por el **presidente de la Cámara de Agricultura del Gers**, **Lionel Candelon-Bonnemaison**. “Es necesario dejar de hacer creer a los agricultores que esta es una enfermedad extremadamente contagiosa. Necesitamos que los expertos en el terreno gestionen enfermedades como esta. En realidad, la DNC es menos virulenta que otras enfermedades como la **Fiebre del Valle del Rift** o la **Mastitis Hémorragica**,” afirma Candelon-Bonnemaison. Insiste en que es esencial tener acceso a vacunas y reclamar la **desclasificación** de esta enfermedad para evitar que la única opción siga siendo el sacrificio de los animales.
A pesar de sus esfuerzos, Candelon-Bonnemaison se muestra frustrado al explicar que no ha recibido respuesta de la ministra de **Agricultura**, **Annie Genevard**, a quienes ha alertado sobre el avance de la DNC. “Si mañana se elimina la ganadería en el Gers, sería una catástrofe,” concluye, resaltando la necesidad urgente de actuar para proteger a los rebaños locales y, por ende, la **economía rural** de la región.
La actual situación de la DNC en España pone en relieve la importancia de una política sanitaria que contemple las necesidades del campo y los ganaderos. La colaboración entre las autoridades y los trabajadores del sector es clave para gestionar eficientemente este tipo de crisis y buscar soluciones que prioricen la salud animal, la sostenibilidad y la continuidad de la actividad agropecuaria en regiones como el Gers.




