
Jannik vuelve a encontrar la alegría de estar sobre el terreno de juego, domina al australiano y finaliza 6-1, 6-4, 6-2.
Corre, varía, manda y sobre todo: sonríe. Fue un Jannik Sinner liberado quien alcanzó los octavos de final del US Open al vencer al número 87 del mundo Chris O’Connell en tres sets por 6-1, 6-4 y 6-2. El lunes le espera uno entre Tommy Paul y el canadiense Diallo, ya en el campo. Sinner se encuentra tras la noticia de la positividad accidental al dopaje por la que fue declarado inocente.
Paso tras paso, partido tras partido, Jannik se relaja, redescubriendo su juego y las certezas que lo llevaron al número 1 del mundo. El rival de ayer, derrotado en primavera en Miami, en la carrera que le llevó a la victoria en el Masters 1.000 de Florida, no puede considerarse una prueba muy dura, pero por fin se han vuelto a ver destellos del viejo Sinner. Muy sólido en el servicio, rápido en sus movimientos y tácticamente impecable ante la mirada satisfecha de Cahill y Vagnozzi.
EL PARTIDO
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El partido, que duró una hora y 56 minutos, no fue ciertamente espectacular, con Jannik comenzando con toda su fuerza en el primer set hasta 5-0 y luego cerrando 6-1 en menos de media hora con el 88 por ciento de los puntos con el primero . Segundo set en el que el australiano tiene que defenderse muchas veces pero se muestra más sólido con su servicio gracias al cual se mantiene apegado al partido. El quiebre sufrido en el tercer juego, sin embargo, fue irrecuperable y Jannik también se llevó a casa el segundo set, por 6-4. En el tercer set el número 87 del ranking cede el servicio inmediatamente, no logra alcanzar al número 1 del mundo y en el séptimo juego sufre otra rotura. Sinner sirve para el partido con 5-2 y no da ningún paso atrás: los octavos de final son suyos.


