
Charlene fue operada varias veces por una infección de oído, nariz y garganta y pasó meses en Sudáfrica. Está en casa desde marzo.
Apoyo de la familia
“Pasé por un período muy difícil, pero tuve la suerte de contar con el apoyo y el amor de mi esposo, mis hijos y mi familia”, dijo Charlene. Fue allí donde sacó todas sus fuerzas. “Me siento mucho más fuerte físicamente. El camino ha sido largo, difícil y doloroso. No quiero ir demasiado rápido, pero ahora me siento mucho más relajado”.
Apoya a las organizaciones benéficas
La princesa se lo está tomando con calma, pero cada vez vuelve a retomar más trabajo. En julio, por ejemplo, hizo una visita de trabajo a una residencia y fue a la Ciudad del Vaticano para una cita con el Papa. “Es muy importante para nosotros apoyar las organizaciones benéficas y los proyectos que están cerca de nuestros corazones, ya sea una de nuestras fundaciones, la Cruz Roja Monegasca o el bienestar de los niños y los ancianos”, dijo Charlene.
Príncipe Jacques y Gabriella
A pesar de todos los deberes reales, Charlene dice que su vida gira principalmente en torno a sus gemelos de siete años, el príncipe Jacques y la princesa Gabriella. “Están ocupados con todas sus actividades, como la vela, un curso de medio ambiente marino y sus lecciones de principiantes en buceo y natación de rescate”, dijo Charlene. “Creo que es importante que se den cuenta desde pequeños que nuestro medio ambiente es frágil y que es necesario respetarlo y protegerlo con pequeñas acciones”.
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Fuente: Noticias24


