
La policía ha tenido que utilizar gases lacrimógenos para hacerlos retroceder, pero por el momento parece que no lo están consiguiendo. Las escenas recuerdan el asalto al Capitolio de los Estados Unidos el 6 de enero de 2021.
Una semana después de la toma de posesión de Lula da Silva, los partidarios de Bolsonaro irrumpieron en el exterior del edificio del congreso en Brasilia. El área alrededor del edificio del congreso fue acordonada por las autoridades, pero los partidarios de Bolsonaro lograron romper los cordones de seguridad y varias decenas de ellos también lograron escalar el edificio y ocupar el techo.
Según medios locales, en total están involucradas unas 3.000 personas. También hay manifestantes en el césped que rodea el edificio del parlamento y el cercano palacio presidencial. El propio presidente Lula no está presente allí, porque está de visita en Araraquara, en el estado de São Paulo.
“Este absurdo intento de imponer su voluntad a través de la violencia no tendrá éxito”, respondió en Twitter el nuevo ministro de Justicia de Brasil, Flavo Dino, al asalto del parlamento brasileño y otros edificios cercanos por parte de los partidarios del expresidente Jair Bolsonaro.
“Llegarán refuerzos”, añade Dino. Mientras tanto, las cosas se están calentando. En Twitter, Lilian Tahan, del grupo de medios brasileño Metrópoles, afirma que uno de sus fotógrafos de prensa fue atacado por algunos manifestantes. Las imágenes también muestran cómo se incendia un coche de policía.
Los partidarios de Bolsonaro se están afirmando en Brasilia por no aceptar la juramentación del presidente de izquierda Luiz Inacio Lula da Silva. El propio Bolsonaro apenas habla desde que perdió las elecciones en octubre. No felicitó al ganador y nunca dijo que reconociera el resultado. Vive en el estado estadounidense de Florida desde el 30 de diciembre.
La gran pregunta, según el comentarista político brasileño Rodrigo Rangel, es esta: “¿Por qué no se han tomado medidas para evitar el avance de estos grupos radicales?”. La amenaza había estado en el aire durante mucho tiempo.
En Twitter, Rangel apunta al posible rol de Anderson Torres, quien como secretario de Seguridad Pública es el responsable del plan de seguridad dentro del Distrito Federal. Anteriormente se desempeñó como ministro de Justicia en el gobierno de Bolsonaro. Fuentes cercanas a Torres aseguran que viajó este fin de semana a Florida, donde se encuentra el expresidente. Sin embargo, esa noticia no está confirmada actualmente.
Tampoco está claro en qué medida está en riesgo Bolsonaro, que aún no ha respondido, por esta violenta invasión. En Twitter, por ejemplo, el congresista estadounidense Joaquín Castro argumenta que Bolsonaro no debería encontrar “refugio” en Florida.



