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Antonio Masiello / Getty Images
« Si vous arrivez au point où vous avez vraiment soif, vous êtes déjà déshydraté », explique John Schumann, médecin.
El **cambio climático** ha traído consigo un aumento notable de las temperaturas en todo el mundo. Esta subida de **tempestad** no solo es incómoda, sino que también tiene serias repercusiones para nuestra salud. Las consecuencias de un calor extremo pueden incluir desde la **deshidratación** y **golpes de calor** hasta problemas de salud más graves. Con la llegada de jornadas calurosas, es fundamental estar informado y tomar medidas preventivas. A continuación, hemos recopilado consejos proporcionados por expertos en salud sobre lo que **no** se debe hacer durante una ola de calor.
1. No conformarse con mirar la temperatura
Cuando se anticipan temperaturas extremas, es crucial prestar atención no solo a la lectura del termómetro. Martin Huecker, médico de urgencias, señala la importancia de consultar el **índice UV**, la **humedad** y la **temperatura real** que se siente. Esta información, disponible en muchas aplicaciones meteorológicas, puede ayudar a planificar actividades y protegerse adecuadamente del calor.
2. No dejarse deshidratar
Según John Schumann, director de un centro de salud, el dicho común «si tienes sed, ya estás deshidratado» es más cierto de lo que parece. Es esencial mantenerse bien hidratado, especialmente durante actividades al aire libre en días calurosos. Además del agua, el cuerpo necesita **electrolitos** para reponerse adecuadamente. Esto incluye **sodio**, **potasio**, **cloruro** y **magnesio**. Schumann recomienda añadir un poco de azúcar o miel y una pizca de sal a su agua para mejorar la hidratación.
3. No consumir alcohol para calmar la sed
Disfrutar de una bebida fría en un día soleado puede ser tentador, pero Schumann advierte sobre los efectos deshidratantes del alcohol. «La moderación es clave», enfatiza. En lugar de bebidas alcohólicas, se deben preferir opciones que efectivamente mantengan el cuerpo hidratado.
4. No permanecer al sol sin pausas
Si las circunstancias obligan a estar al aire libre, hacer pausas en un lugar fresco o a la sombra es vital. Schumann sugiere que es mejor evitar la exposición durante las horas más cálidas del día y buscar siempre refugio para prevenir enfermedades relacionadas con el calor.
5. No subestimar a los insectos y parásitos
La defensa contra los rayos solares no es suficiente. Aquellos que participan en actividades al aire libre, como caminatas, deben cuidarse también de las enfermedades transmitidas por garrapatas. La aplicación de **repelentes** es una recomendación común entre médicos para protegerse de estos riesgos.
6. Nunca olvidar el protector solar
El uso de **protector solar** es innegociable, sobre todo en días de intenso calor. Schumann aconseja optar por productos con un **FPS** (factor de protección solar) de al menos 30 y que ofrezcan **protección de amplio espectro** contra los rayos UVB y UVA. Un **sombrero** también puede ser una adición beneficiosa para protegerse del sol.
7. No ignorar los efectos de ciertos medicamentos
Michael Schuh, farmacéutico, menciona que hay medicamentos que pueden afectar la tolerancia al calor. Entre ellos se encuentran los **antidepresivos**, **antihistamínicos**, medicamentos antihipertensivos y **antipsicóticos**. Estos pueden afectar la **regulación térmica** y la producción de sudor, aumentando así el riesgo de deshidratación y golpes de calor.
Es importante ser consciente de los efectos secundarios de los medicamentos al afrontar el calor y consultar a un profesional de salud si es necesario.
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