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« J’ai toujours peur de déranger les gens, alors que mon fils a le droit d’exister », témoigne Sébastien
« Cuando voy al vagón con mis dos hijos menores de cuatro años, inmediatamente me miran de reojo, » suspira Johanna*. Desde que se convirtió en madre, su experiencia viajando en tren ha cambiado drásticamente. La tranquilidad que solía sentir al observar el paisaje ha desaparecido. « Estoy en hipervigilancia. Si juegan entre ellos un poco más fuerte, temo que otros adultos les hagan comentarios, a ellos o a nosotros, como padres. »
Sensación de Juicio
Esta sensación está en el aire, especialmente ahora, tras la polémica generada por la nueva oferta “Óptima” de la SNCF, que prohíbe la entrada a niños menores de 12 años para “garantizar la calma”. Mientras que en otros países se han implementado espacios amigables para niños en el transporte, este informe pone de relieve las inquietudes de los padres en Francia.
Los trayectos en tren a menudo se convierten en situaciones llenas de miradas desaprobadoras y suspiros, transformando lo que debería ser un viaje placentero en un momento de estrés constante.
Sebastián y su Dilema
Sébastien*, de 34 años, expresa una “presión” palpable. « En Francia, está implícito que los niños deben ser extremadamente tranquilos, especialmente en el tren. » Este padre de un niño de dos años y medio frecuentemente viaja en primera clase, y asegura que, « cuando llego con mi hijo, todos me miran con desprecio. »
Johanna comparte este temor. « He decidido que los miradas no son mi problema. Lo más importante es que mis hijos sean respetuosos. » Sin embargo, cuando viaja sola con sus hijos, siente que la etiqueta de “mala madre” podría caerle en cualquier momento.
Coraline y la Dificultad de Viajar
Coraline*, por su parte, siente que no es bienvenida en el tren con su hija pequeña. « Cada vez que viajamos a casa de mis padres, es una odisea. Temo terminar acurrucada con mi hija mientras otros pasajeros se incomodan. » Records de malas experiencias la acompañan, como el día en que un pasajero se quejó explícitamente de su bebé.
Estrategias para Viajar
Para facilitar sus viajes, muchos padres elaboran estrategias. « Siempre llevamos comida y hacemos varias recorridos del tren, » menciona Sébastien, quien a menudo permite que su hijo vea dibujos animados en su teléfono. « Siempre que empieza a hablar fuerte o llora, nos movemos a la plataforma. »
Coraline y su pareja, en su búsqueda de mantener a su hija tranquila, optaron por snacks, pero esta estrategia no siempre funcionó. « Me frustró mucho dejar que comiera cosas que no eran buenas para ella solo para evitar el juicio de los demás. » Actualmente, su familia prefiere viajar en coche, donde pueden evitar preocupaciones ajenas.
*Los nombres han sido modificados por solicitud.




