
Hacer una clasificación con los jugadores más fuertes de la historia es imposible. Diferentes gustos, diferentes épocas: todos tienen su favorito. Pero si no puede decir si Federer, Djokovic o Nadal son mejores, puede decir quién se ha ganado más. Solo mire los números, que en este caso no cometen un error. Porque si es cierto que cada victoria trae consigo gloria y prestigio, es igualmente cierto que cada triunfo corresponde al dinero. Muchos, en este caso. Debido al grupo de premios cada vez más rico. En particular, ganando el pecador del Abierto de Australia, subió al octavo lugar en el ranking de tenis que más ganó, subiendo a Wawrinka y Alcaraz.



