
Pascal Guillotel, agente retirado de la gendarmería francesa, estuvo el pasado jueves en el mercado navideño de la ciudad francesa de Vannes para animar a los niños. Sin embargo, hacia la tarde, cuando Guillotel ya se había quitado el disfraz, un hombre borracho estropeó la celebración. Por ejemplo, acosó a las familias y se peleó con un guardia al que se le había ordenado que despidiera al alborotador.
Guillotel, quien también es cinturón negro en judo, logró dominar al borracho. “Era agresivo con los miembros del comité del partido”, dijo Guillotel al diario ‘Ouest-France’. Uno de los presentes había llamado a un oficial de seguridad, pero tampoco pudo calmar al hombre. “Seguía retorciéndose histéricamente”, dijo Guillotel. Santa Claus y ex-gendarmería decidieron entonces intervenir y mantener al hombre en un agarre de judo hasta que llegara la policía.
El hombre finalmente fue arrestado, pero fue liberado un día después.
