
Casi un suicidio cada dos días. La emergencia en las cárceles no cesa. El último caso en Uta, la prisión del área metropolitana de Cagliari donde un preso extranjero se suicidó ahorcándose. Inmediatamente se dio la alarma pero la asistencia prestada por la policía penitenciaria y el personal sanitario fue de poca utilidad. El hombre no podía hacer nada. Se trata del segundo suicidio registrado en la prisión de la capital sarda. No son los únicos en el panorama nacional. En total, en toda Italia se registran 8 suicidios entre presos. A ellos hay que añadir el de un operador de guardia en la prisión de Paola en Calabria.
Situación preocupante
Una situación calificada de “preocupante” tanto por los representantes de las asociaciones que se ocupan de los derechos de los presos como por los sindicatos. «Nueve muertes en apenas 20 días son una verdadera carnicería – informa en una nota Gennarino De Fazio, secretario general de la Policía Penitenciaria de Uilpa -. Desafortunadamente, en prisiones “La estela de muerte continúa sin interrupción, a razón de casi un suicidio cada dos días en este 2025 que comenzó aún peor de lo que terminó el trágico 2024”. Ciertamente no es casualidad que el mes pasado las asociaciones lanzaran solicitudes de intervención para encontrar soluciones a los numerosos problemas que existen en el mundo penitenciario.
Entre la escasez y el hacinamiento
El secretario de la Policía Penitenciaria de Uilpa vuelve a plantear el problema ante el último drama y añade: «16 mil presos sobrantes de las plazas disponibles, 18 mil unidades faltantes de la Policía Penitenciaria, deficiencias en la atención sanitaria, deficiencias estructurales, insuficiencias logísticas , la escasez de equipamiento y de aproximación organizativa – reitera – requeriría intervenciones concretas con un impacto inmediato que no se vislumbra en la acción gubernamental. La solución rápida ciertamente no puede ser el comisionado extraordinario para los edificios penitenciarios.”
las apelaciones
De ahí la petición que parece un llamamiento para mejorar la situación, ya que, como recuerda De Fazio, el nombramiento de un comisario extraordinario para los edificios penitenciarios no puede ser suficiente. «Se necesitan urgentemente medidas para reducir la densidad en las prisiones, reforzar el personal y garantizar una atención sanitaria adecuada. Es necesaria una reforma general del sistema penitenciario”. Posición también reiterada recientemente por los dirigentes de Antigone, la asociación que se ocupa de los derechos de las personas encarceladas.
Las otras organizaciones sindicales también informaron de problemas y dificultades. Como el caso del Si.NAPPe de Teramo (Sindicato Nacional Autónomo de Policía Penitenciaria), tras otro episodio preocupante en la prisión de Teramo de Castrogno. En los últimos días, también ha habido una denuncia del garante penitenciario piamonteso Bruno Mellano y del garante nacional Mario Serio que han planteado el problema relativo a la prisión de menores Ferrante Aporti de Turín y a la prisión de Beccaria de Milán.



