
“No hubo grandes enfrentamientos como la noche anterior, pero varias decenas de individuos se enfrentaron a la policía en pequeños grupos. Fueron escaramuzas esporádicas”, dijo el alcalde de Oupeye, Serge Fillot, el domingo por la mañana. Se mutiló el mobiliario urbano y se produjeron dos nuevas detenciones, una de ellas judicial, “lo que eleva el total a una treintena de detenciones en dos noches”.
El sábado, las autoridades locales prohibieron las reuniones con la esperanza de restablecer la paz. También se informó de enfrentamientos con la policía en el municipio vecino de Herstal. La brigada de bomberos de Lieja fue llamada dos veces por quemar contenedores de basura. Las marquesinas de los autobuses sufrieron daños y las ventanas de algunas casas quedaron destruidas. La escuela primaria municipal Emile Muraille tampoco se salvó: las ventanas se rompieron.
Tanto en Herstal como en Oupeye, está prevista una reunión para el domingo entre todas las autoridades implicadas para evaluar la situación. Si es necesario, se tomarán medidas adicionales para la noche siguiente.
Los enfrentamientos comenzaron el viernes por la noche, luego de que un joven fuera asesinado por un balazo policial el viernes por la tarde. Según la fiscalía de Lieja, la víctima había embestido con su quad a un agente de policía después de que éste le ordenara que se detuviera. Luego, otro oficial sacó su arma y disparó contra el conductor del quad.
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