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En verano, **hidratarse** es esencial, pero aún así hay que elegir bien qué se bebe. Algunas bebidas, aunque parecen refrescantes, pueden en realidad agravar la **deshidratación**.
Lo que bebes y su impacto en la hidratación
Cuando el termómetro sube, muchas personas optan por una **cerveza** bien fría o una copa de **rosado** en la terraza. Sin embargo, estas bebidas no son las aliadas esperadas para enfrentar el calor. Lejos de **hidratar**, en realidad contribuyen a la deshidratación del organismo.
“Al igual que el **té** y el **café**, el alcohol es un **diurético**. Favorece la pérdida de agua y de sales minerales”, recuerda el nutricionista Dr. Jean-Michel Cohen en una entrevista. La sensación refrescante de una bebida alcohólica es engañosa; únicamente dura unos minutos.
La ilusión de frescura de las bebidas frías
Aún sin alcohol, algunas bebidas muy frías pueden inducir a error. Aunque parecen apaciguar la sensación de calor, su efecto sobre la **termorregulación** del cuerpo es más complejo. “Nos refrescan en el momento, pero beber muy frío envía al cerebro la señal de que tenemos menos calor. Esto puede desacelerar la sudoración, algo esencial para regular la temperatura corporal”, explica la dietista-nutricionista **Nathalie Morel**.
Optar por el calor para una mejor hidratación
Contra todo pronóstico, la mejor manera de **hidratarse** sigue siendo… beber caliente. El **té de menta**, incluso azucarado, o simplemente agua tibia resulta ser más eficaz que una bebida fría. “Esto permite una mejor hidratación y fomenta la sudoración, lo que ayuda a evacuar el calor y permite al cuerpo regularse”, precisa Morel.
Además, si decides consumir alcohol, es recomendable compensar: “La cerveza proporciona una sensación de frescura temporal, pero no rehidrata de manera efectiva”, subraya. Se aconseja beber aproximadamente dos vasos de agua por cada medio litro de cerveza consumido.
Vigilancia especial para los más vulnerables
Las **personas mayores** y los **niños pequeños** están especialmente expuestos a la deshidratación, ya que su sensación de sed a menudo está atenuada. Por lo tanto, es fundamental incitarlos a beber regularmente. “No hay que dudar en ofrecer pequeños vasos de agua, incluso si hay que añadir un poco de jarabe o jugo para facilitar la ingesta”, insiste el Dr. Cohen.
Aparte de las bebidas, algunos **alimentos** también pueden contribuir a una buena hidratación. El **sandía**, el **melón** o incluso un vaso de **leche** pueden ser útiles, pero nada puede reemplazar a un gran vaso de agua, que es la mejor arma contra el calor.
Consejos para mantenerte hidratado
- Beber con frecuencia: No esperes a tener sed para hidratarte. Establece un recordatorio si es necesario.
- Variedad de líquidos: Además del agua, considera infusiones de hierbas o caldos ligeros como opciones de hidratación.
- Alimentos ricos en agua: Incorpora frutas y verduras a tu dieta diaria. Además de ser saludables, son refrescantes.
- Evita las bebidas azucaradas: Aunque parecen refrescantes, pueden causar un efecto diurético y no son adecuadas para la hidratación.
La importancia de la educación sobre la hidratación
Es esencial crear conciencia sobre la correcta hidratación, especialmente en climas calurosos. Las campañas educativas pueden ayudar a promover hábitos saludables y a prevenir la **deshidratación**. Las escuelas y lugares de trabajo deberían establecer medidas para que todos tengan acceso a agua fresca y suficiente a lo largo del día.
Las bebidas frías y alcohólicas pueden parecer atractivas en un día caluroso, pero es crucial optar por alternativas más efectivas para la **hidratación**. En última instancia, priorizar el agua y otros líquidos adecuados asegura que nuestro cuerpo funcione de la mejor forma posible, especialmente en los días calurosos de verano.
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