
FABRICE COFFRINI / AFP
La cour d’appel de Paris a décidé, le jeudi 27 juin, de renvoyer Tariq Ramadan devant la cour criminelle départementale pour des viols sur trois femmes.
El juicio del islamólogo suizo Tariq Ramadan por las acusaciones de violación de tres mujeres, que ocurrieron entre 2009 y 2016, comenzará el próximo lunes ante la corte criminal departamental de París. A sus 63 años, Ramadan ya ha sido condenado en Suiza por un caso similar, lo que añade un contexto complejo a su situación actual. En este juicio, que se desarrollará hasta el 27 de marzo, se compone exclusivamente de jueces profesionales y podría acarrearle hasta veinte años de prisión.
La Solicitud de Huiste Clos
Desde el inicio del proceso, una de las víctimas, identificada como Christelle (nombre ficticio), ha solicitado que el juicio se lleve a cabo a puerta cerrada. Este pedido responde a su deseo de proteger su identidad y evitar el acoso que experimentó durante la investigación judicial, donde el acusado divulgó su nombre en múltiples ocasiones. Sus abogadas, Laura Ben Kemoun y Laure Heinich, han enfatizado la necesidad de cuidar su privacidad, argumentando que el juicio representa un momento crítico tras más de ocho años de procedimientos difíciles.
Los Hechos y Acusaciones
Después de varios giros procesales, la corte de apelaciones de París ha decidido llevar a juicio a Ramadan por tres violaciones: una en octubre de 2009 en Lyon, otra en 2012 en París sobre Henda Ayari, y una tercera en 2016. Ayari, una ex-salafista, fue la que inició la investigación al presentar su denuncia en 2017, convirtiéndose en el rostro del caso.
Cabe destacar que inicialmente existía una cuarta denunciante, Mounia Rabbouj, pero su caso fue desestimado por la corte. Las juezas argumentaron que no se podía considerar la noción de “emprise”, que sugeriría una manipulación total de la libre voluntad, resaltando en cambio la violencia como eje de los relatos de las víctimas.
Detalles de las Allegaciones
Las cuentas de las denunciantes describen situaciones de brutalidad. Los jueces han resumido las alegaciones mencionando prácticas como la restricción física y el uso de amenazas, destacando un patrón de dominación y sometimiento en las interacciones entre Ramadan y las víctimas. Esta representación de los hechos adquiere particular relevancia en un contexto donde la violencia de género es una preocupación social y legal creciente.
Tácticas de Defensa y Estrategia Legal
Ramadan ha intentado en múltiples ocasiones retrasar su juicio, inicialmente negando los hechos y luego reconociendo haber tenido relaciones que calificó de “consentidas” pero marcadas por “dominación”. Sus abogados han destacado la falta de un juicio justo alegando que la permanencia del tribunal en las fechas programadas podría comprometer su derecho a una defensa adecuada, además de mencionar problemas de salud que le dificultan comparecer.
Contexto Adicional
En un paralelo polémico, Ramadan fue condenado en 2024 en Suiza a tres años de prisión, lo que ha generado un ciclo continuo de apelaciones desde su parte. En este contexto, ha decidido llevar su caso a la Corte Europea de Derechos Humanos, desatando un debate sobre la justicia y los derechos de las víctimas frente a acusados de este calibre.
El caso de Tariq Ramadan no solo toca fibras sensibles en términos legales, sino también sociales, planteando preguntas sobre el poder, el consentimiento y las dinámicas de género que se encuentran en el centro del debate actual sobre la violencia sexual.



