Por qué las franquicias de fútbol femenino en EE. UU. tienen estadios propios
La tendencia de compartir estadios
En la actualidad, la mayoría de los equipos de la National Women’s Soccer League (NWSL) comparten instalaciones con franquicias de fútbol masculino o utilizan recintos diseñados para otros deportes, como el estadio de la NFL, Lumen Field, donde juegan los Seattle Reign. Esta dinámica limita el control y los ingresos de los equipos femeninos, haciéndolos depender de las decisiones y el calendario de otros.
Kansas City marca la diferencia
Sin embargo, Kansas City ha logrado romper con esta tendencia al operar su propio estadio. Jen Millet, presidenta de Denver Summit, señala que esta decisión es financieramente sensata. “Una parte importante de un modelo de negocio sostenible es controlar los flujos de ingresos”, afirma Millet, destacando que las mujeres han sido inquilinas en este ámbito y, por lo tanto, han perdido oportunidades en áreas como alimentos, bebidas, estacionamiento, alquileres y comercio minorista.
Importancia de tener un estadio propio
Operar su propio estadio no solo proporciona independencia financiera, sino que también mejora las estrategias de marketing. Kirsten Ross, presidenta del grupo de apoyo oficial “The Blue Crew”, menciona que tener un recinto propio ha elevado significativamente la visibilidad del equipo. “Antes, la gente no sabía que existía el FC Kansas City. Ahora, no puedes caminar por ningún lado sin enterarte de que hay un partido de KC Current”, dice Ross, subrayando el impacto positivo en la imagen del club.
Beneficios para las jugadoras
Los beneficios de un estadio a medida no son solo económicos; también influyen en el rendimiento de las jugadoras. Chris Long, involucrado con el equipo, sostiene que un estadio diseñado exclusivamente para el equipo permite sacar lo mejor de las futbolistas. Kansas City dominó la temporada regular de 2025, ganando el NWSL Shield por 21 puntos, a pesar de perder en los playoffs.
La sensación de pertenencia
Tener un estadio propio genera una sensación de pertenencia entre las jugadoras. Long explica que “si eres un inquilino, el calendario no se basa en ti. Tienes que sacar tus cosas del vestuario porque es temporal”. Esta falta de un sentido de hogar puede afectar la moral del equipo. Jemison, otro miembro del equipo, comparte esta preocupación: “Te sientes como un visitante en tu propia casa. No queríamos eso”.
¿Seguirán los equipos de la WSL este modelo?
Este modelo de estadios a medida podría ser un camino a seguir para los equipos de la Women’s Super League (WSL) en el Reino Unido. Adoptar un enfoque similar podría ofrecerles mayores oportunidades de ingresos y autonomía. Las franquicias de fútbol femenino podrían beneficiarse enormemente al crear un espacio propio donde no solo se juegue, sino que también se genere cultura y comunidad en torno al fútbol femenino.
Conclusiones
La inversión en estadios propios para equipos de la NWSL no solo se traduce en beneficios económicos, sino que también fortalece la identidad del equipo y su conexión con la comunidad. A medida que el fútbol femenino continúa creciendo, es vital que las franquicias encuentren maneras de ser más independientes y relevantes en el panorama deportivo. La posibilidad de que la WSL adopte un enfoque similar abre nuevas perspectivas para el futuro del fútbol femenino en todo el mundo.

