
El último día de la audiencia de testigos en el caso sobre el doble asesinato en Kraainem estuvo dominado por los enészosos frates del segundo acusado Bey Ngongi. Esta vez se le ocurrió una carta de un compañero prisionero, que tuvo que poner su versión de los hechos, “solo moví un automóvil”, se fortaleció. El prisionero en cuestión fue sacado de su celda en Zeven Hasten para dar más explicación.
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