
El motivo de la nueva demanda son “posibles actividades extremistas” que podrían estar vinculadas al FBK, fundado en 2011, según Leonid Volkov, aliado de Navalny. “Es un caso político que declara todo el trabajo del extremista FBK desde 2011 y exige hasta 35 años de prisión para Navalny”, escribió Volkov en Twitter.
El propio Kremlin aún no ha publicado información oficial sobre un posible nuevo caso.
A principios de esta semana también se supo que el crítico del Kremlin se enfrenta a un nuevo caso penal tras un “incidente en prisión”. Según su portavoz, Kira Yarmych, el presidente ruso, Vladimir Putin, quiere asegurarse de que Navalny permanezca tras las rejas para siempre y exige que se fabriquen nuevos casos penales en su contra utilizando “métodos totalmente inhumanos”.
Navalny, que sobrevivió por poco a un ataque con veneno en 2020, fue arrestado en un aeropuerto de Moscú a principios de 2021, inmediatamente después de regresar de Alemania, donde se sometió a tratamiento y rehabilitación. En marzo de ese año fue condenado a nueve años de prisión por estafa. El crítico del Kremlin ya ha terminado varias veces en régimen de aislamiento porque también criticó al régimen ruso desde la cárcel.
Sus abogados denunciaron recientemente que el estado de Navalny, de 46 años, está empeorando.



