
Brillan en su propia piel los coches antiguos de antes de la Segunda Guerra Mundial. Los entusiastas pueden darse un capricho en Kortrijk Xpo. Hay alrededor de 150 aquí, de toda Europa. En aquella época, los automóviles eran maravillas de la tecnología y el diseño. Y eso sigue siendo atractivo.
El verdadero atractivo de la feria es el Bugatti T35. Inmejorable del periodo de entreguerras, valorado actualmente en un millón de euros en su estado original y en buen estado.
Todos son coches de la época de los pioneros. La tecnología más moderna todavía tenía que demostrar su valía en desafíos gigantescos, como el Rally Beijing-París en 1907. Ahora lo siguen haciendo, aunque un poco menos heroicos.

