
La Comisión Europea acaba de presentar sus observaciones preliminares en dos archivos de grabación dirigidos a Google y Apple. El objetivo & NBSP: limite su control en el mercado digital y establece una competencia más equitativa gracias a la rigurosa aplicación de la ley en los mercados digitales (DMA). Una posición fuerte, que también podría causar agitación a través del Atlántico.
Google Bajo Presión y NBSP: una amenaza de multa histórica
Alphabet, la Madre House of Google, es un habitual en procedimientos antimonopolio europeos. Recuerde y NBSP: En 2018, recibió una multa récord por el abuso de una posición dominante vinculada a Android. Hoy, la compañía se encuentra nuevamente bajo el centro de atención. Bruselas lo acusa de haber asesorado voluntariamente sus propios servicios, como Google Shopping o Google Vuelo, en detrimento de los resultados competitivos.
Si se confirman estas acusaciones, el alfabeto podría ser sancionado para 10 % de su facturación global anualpotencialmente varios mil millones de euros. Una multa colosal que enfatizaría firmemente la intención de la Unión Europea de proteger un mercado digital abierto y competitivo.
Apple obligó a abrir su ecosistema
Por su parte, Apple debe enfrentar un desafío igualmente delicado. La Comisión Europea exige que la compañía californiana mejore significativamente la interoperabilidad de su ecosistema iOS. Esta solicitud se relaciona particularmente con la apertura con los fabricantes de relojes de terceros partidos de relojes, auriculares y otros dispositivos conectados.
Apple no oculta su molestia frente a estas nuevas limitaciones, temiendo en particular estar “atrapado en una burocracia”, lo que lo obligaría a compartir innovaciones gratuitas para desarrollarse de forma gratuita. Sin embargo, esta apertura impuesta también podría estimular una ola creativa sin precedentes por parte de desarrolladores externos, enriqueciendo así el panorama tecnológico europeo.
¿Hacia una guerra comercial UE-USA y NBSP?
Estas iniciativas no están exentas de consecuencias geopolíticas. Washington ya amenaza con imponer aranceles aduaneros como represalias, considerando estas medidas como una orientación injusta de los gigantes estadounidenses. Un escenario que podría empeorar aún más las tensiones comerciales entre las dos principales potencias económicas.
Sin embargo, el Comisionado de Competencia Europea intenta calmar el juego, recordando que estas regulaciones no están destinadas a atacar específicamente a las empresas estadounidenses. Sobre todo, se trata de garantizar una competencia justa y saludable para el beneficio de todos.


