
La paternidad y la salud mental: Una realidad invisible
Ser padre es un hermoso reto, pero también puede convertirse en un proceso lleno de dificultades emocionales que suelen ser ignoradas. La llegada de un bebé no solo transforma la vida de la madre, sino también la del padre, quien a menudo se encuentra atrapado en una **cadena de estrés** y **expectativas** sociales que desdibujan su bienestar. Dean Rogut, un padre cuya historia refleja esta realidad, experimentó la llegada de su hijo Max en circunstancias complejas, poniendo de manifiesto la necesidad urgente de abordar la salud mental de los padres.
El desafío de la salud mental en los nuevos papás
A lo largo de los años, muchas investigaciones han dejado claro que hasta un **20% de las madres** experimentan ansiedad o depresión perinatal. Sin embargo, la **salud mental de los padres** ha sido un tema poco explorado. Estudios indican que aproximadamente uno de cada diez padres también enfrenta problemas serios de salud mental, lo que tiene un impacto no solo en ellos, sino en toda la familia.
“No tenemos una comunidad que abrace a los padres de la misma manera que lo hacemos con las madres”, comenta la profesora asociada Jacqui Macdonald de la Universidad Deakin. Esta falta de apoyo genera una desconexión que deja a los padres sintiéndose **invisibles** y **aislados**.
Las dificultades de la paternidad: ¿Por qué se sienten solos?
Los nuevos padres, como Rogut, a menudo se sienten atrapados entre ser el soporte de sus parejas y ocultar sus propias luchas. El **modo de supervivencia** llevado por Rogut refleja cómo muchos hombres atraviesan esta etapa de su vida. “Era como estar en un tanque de privación sensorial”, recuerda, refiriéndose a su experiencia en la unidad de cuidados intensivos neonatales (NICU) junto a su hijo Max.
De acuerdo con estudios recientes, los hombres experimentan la depresión de maneras diferentes; a menudo, pueden mostrar ira internamente, un síntoma menos reconocido que podría desviar la atención necesaria para abordar su salud mental. La profesora Macdonald señala que, si un padre está sufriendo, todo el sistema familiar también lo estará.
La falta de un sistema de apoyo para padres
La ausencia de un sistema de atención similar al que se ofrece a las madres es un obstáculo significativo. “No existe un protocolo que contemple la salud mental de los padres de la misma manera que para las madres”, dice Macdonald. Esto provoca que muchos hombres sufran en silencio. “La mayoría de los padres se centran en el bienestar de sus parejas e hijos, olvidando sus propias necesidades”, agrega el profesor Richard Fletcher de la Universidad de Newcastle.
Los estudios sugieren que se necesita un cambio cultural y sistémico que normalice la atención hacia los padres. Implementar chequeos de salud mental para nuevos papás podría ayudar a transformar esta realidad. “Es un paso básico que puede tener un gran impacto”, dice Fletcher.
Más allá del estigma: Creando un entorno de apoyo
Es vital que se cree un entorno donde los padres se sientan cómodos expresando sus emociones. Programas innovadores como SMS4dads y otras aplicaciones para el seguimiento del estado emocional han demostrado ser efectivos, ayudando a los padres a conectarse y recibir soporte adecuado. “Los padres que utilizan estos recursos reportan una mejora en su salud mental y relaciones familiares”, afirma Macdonald.
También es crucial incluir a los hombres en el proceso de atención durante el embarazo y después del nacimiento. La experiencia del padre debe ser validada y considerada al igual que la de la madre, para que ambos puedan caminar juntos en este viaje.
El papel cambiante de los padres en la sociedad moderna
En las últimas décadas, las expectativas sociales alrededor de la paternidad han cambiado, pero el sistema que las respalda ha quedado rezagado. Fletcher sugiere que los padres a menudo desean asumir un papel activo en la crianza, pero el entorno actual les dificulta entender cuál es exactamente su rol. “Necesitamos cambiar el sistema que rodea la concepción, el embarazo y el nacimiento, para que la inclusión del padre sea la norma, no la excepción”, indica.
Un cambio cultural hacia la paternidad inclusiva podría hacer que los hombres se sientan menos solos en su experiencia. Esto no solo beneficiaría a los padres, sino también a las madres y, por ende, a los hijos que crecen en un ambiente más equilibrado y apoyado.
Dean Rogut es ahora un defensor de la salud mental perinatal, compartiendo su historia para ayudar a otros a reconocer que los padres también necesitan apoyo. Al final, enfrentar las dificultades de la paternidad no debería ser un camino solitario. Fomentar el diálogo abierto y la atención adecuada puede ayudar a forjar un futuro más brillante y** saludable para todos los miembros de la familia**.



