
“Estaba buscando en Internet un manual para un teléfono inalámbrico para mi vecino. Antes de darme cuenta recibí una factura de 30 euros y varios recordatorios”, explica Anita Anken a Safia Yachou, experta en consumo de HLN. La empresa holandesa Fixitfaster está detrás de los recordatorios, que ya han engañado a más de 170 belgas en sólo dos meses. “Esto es sólo la punta del iceberg”, afirma el Centro Europeo del Consumidor, que advierte sobre el sitio web.
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