
Me contrataron para mejorar los procesos comerciales. Quien me contrató no me tenía respeto: se enfurecía, despotricaba, gritaba, intimidaba, insultaba, criticaba y menospreciaba todo el tiempo. Sus compañeros del mismo nivel me trataban de la misma manera. Decidí irme y pregunté si su comportamiento se debía al hecho de que soy ‘una pequeña mujer asiática’. Pensaron que era muy poco profesional de mi parte decir eso.
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Una versión de este artículo también apareció en el periódico el 24 de julio de 2023.
