El Último Adiós a Rolland Courbis en Marsella
« Todos los marseillenses están invitados a acompañar a uno de los nuestros para rendir un último homenaje y mostrar nuestro apoyo a la familia ». Así comenzó el tributo a Rolland Courbis, donde cientos de personas se unieron el sábado por la tarde para acompañar su féretro en la emblemática Canebière hasta la iglesia de los Reformados, donde tuvo lugar una última ceremonia antes de sus funerales.
Una Ciudad en Duelo
La noticia de su fallecimiento el lunes pasado conmocionó a la ciudad que lo vio nacer, en el XV distrito, en los barrios del norte. Tras una ceremonia inicial el miércoles en la iglesia de la Madeleine en París, la familia decidió rendir homenaje en la ciudad donde Courbis comenzó su carrera como joven defensor central en 1971. Desde entonces, se convirtió en entrenador entre 1997 y 1999, llevando al Olympique de Marsella a ser subcampeón de Francia y alcanzando una final europea, aunque perdió contra el Parma.
La Emoción de Sus Seres Queridos
Durante la ceremonia, su hija Olivia expresó: « Fue un hermoso homenaje, creo que habría estado sorprendido por todo lo que se preparó para él. No imaginaba cuánto lo querían. Espero que lo vea y esté contento ». La conexión de Courbis con la ciudad era palpable; ella destacó su carácter ardiente y cálido, recordando que, incluso en EE.UU. y Argentina, su nombre resonaba entre los amantes del fútbol.
Recuerdos de una Época
La emotividad del evento fue cerrada por figuras del fútbol como Laurent Paganelli, consultor de Canal+, quien afirmó: « Todos los que están aquí querían a Rolland. Para mí, era como un padre. Él representa una época del fútbol que amamos ». Alain Giresse también compartió su admiración, recordando cómo Courbis imponía su presencia en el campo y su habilidad como entrenador para conectar con los jugadores.
Un Personaje Inolvidable
Éric Di Meco habló de la pasión de Courbis, quien se convirtió en un querido comentarista en RMC: « A pesar de sus 70 años, tenía una pasión desbordante por el fútbol ». La evaluación de su personalidad no podía ser más positiva: « Si Marcel Pagnol lo hubiera conocido, lo habría incluido en una de sus películas. Era un verdadero personaje, con su acento y su energía única ».
Un Verdadero Marsellés
El alcalde de Marsella, Benoît Payan, reafirmó su orgullo por el legado de Courbis, mientras que su amigo Guy Cazadamont recordó un momento fascinante: « Recuerdo un partido donde íbamos perdiendo 4-0 ante Montpellier. Él dijo: ‘Vamos a ganar 5-4’. Y así lo hicimos ». Esta anécdota refleja no solo su determinación como entrenador, sino su conexión emocional con el equipo y la ciudad que tanto amó.
