
La psicoterapeuta Rita Lombardi explica cómo salir de ella en todas las edades
Allá nictofobiao miedo a la oscuridad, es un miedo extremo a la oscuridad que puede provocar intensos síntomas de ansiedad. ¿Por qué en este caso hablamos de fobia? “El miedo se convierte en fobia cuando se presenta como irracional y excesivocon un fuerte impacto en la vida diaria de la persona que lo padece.” el psicoterapeuta Rita Lombardi Partimos desde aquí de describir los orígenes y soluciones de un trastorno fóbico que puede afectar a niños, adolescentes y adultos.
Nictofobia: significado y orígenes
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Insertada entre las fobias específicas presentes en el DSM-5, se caracteriza por Trastornos del sueño, ansiedad y angustia ante la oscuridad.. “Aunque un poco de miedo es normal – advierte el experto – es importante pedir ayuda a un profesional cuando el miedo a la oscuridad empieza a influir en la vida cotidiana”. En cuanto a la razón de este trastorno, algunos estudios, por citar uno el descrito en el libro de William Lyons (Emotion, 1985), han señalado la falta de estímulos visuales: lo que da miedo es la imposibilidad de ver lo que nos rodea. “Las causas de esta fobia – explica Rita Lombardi – son múltiples. Puede ser el resultado de un evento traumático, como un accidente o una lesión, así como de la transmisión de ansiedad por parte de uno de los padres. Incluso un cuidador sobreprotector puede causar esta fobia sin saberlo. desarrollando ansiedad generalizada y una sensación de impotencia en el niño”.
Nictofobia: las soluciones
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El miedo a la oscuridad suele surgir entre los 3 y los 6 años. “A esta edad – aclara el psicoterapeuta – el miedo a la oscuridad es una parte normal del desarrollo. Acostarse con una luz de noche será suficiente para superar el miedo pasajero.” Si el miedo persiste, el manual de Rita Lombardi es claro: “Es Es importante escuchar y acoger los miedos de los niños y encontrar una solución con ellos, para que el niño sienta que tiene algún tipo de control sobre su miedo. Sobre todo, debemos respetar su tiempo y no comentar de manera negativa, despectiva o menospreciadora el miedo que sienten”. Para dar un ejemplo concreto, el perito relata testimonios directos. “Mi nieta, que tenía alrededor de 5 años, le tenía miedo a la oscuridad. Después de varios intentos con su aprobación, intentó dormir con la luz encendida mientras usaba una máscara nocturna. Esta solución le permitió tener una especie de control sobre la oscuridad: cuando quisiera podía mover la máscara y ver la luz hasta que, poco a poco, la luz de la noche se impuso. En su momento pudo quedarse dormido en la oscuridad”.
Nictofobia en la edad adulta
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Cuando el trastorno ocurre en la edad adulta, el primer paso es “Investigar la infancia de la persona, las relaciones que ha establecido con sus padres y cualquier trauma pasado o reciente. El trabajo que se puede hacer con un adulto en terapia – explica el experto – es exponer progresivamente al adulto a su fobia. En algunos casos, durante las sesiones, le pido al paciente que intente cerrar los ojos y trate de percibir cómo se siente. Esto le da la oportunidad de exponerse al evento estresante en un ambiente seguro y con la posibilidad de actuar de forma independiente sobre el miedo, abriendo los ojos cuando quiera. Luego, con el tiempo, le pido que haga lo mismo moviéndose por la habitación. Esta exposición gradual y experiencial ayuda mucho a sentir lo que sucede en él tanto emocional como físicamente. Podrá aprender progresivamente a tolerar y gestionar la ansiedad que le provoca, mediante un procesamiento continuo con el terapeuta.” Los miedos y las fobias no deben ser sofocados. Actúan como detectores: “Nunca debemos subestimarlos – advierte Rita Lombardi – porque nos dicen qué tipo de vida estamos viviendo. O no vivir”.
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