
L’artiste suisse Nemo, qui a remporté l’Eurovision 2024 en Suède, a anunciado este jueves 11 de diciembre que devolverá su trofeo como forma de protesta contra Israel.
Protesta Contundente de Nemo
Nemo, el primer artista no binario que gana el concurso, ha declarado que su trofeo ya no representa un símbolo de orgullo. La decisión de devolverlo surge en un contexto de creciente tensión, dado el debate sobre la participación de Israel en el festival.
Motivaciones de la Decisión
Con solo 26 años, Nemo ha calificado la situación como “un conflicto evidente” entre los valores de “unidad, inclusión y dignidad para todos” promovidos por Eurovision y la presencia de Israel en la competición. En un video compartido en Instagram, el artista expone: “Como persona y artista, hoy no creo que este trofeo tenga un lugar en mi estantería.”
Críticas al Evento Musical
Nemo también se ha unido a otros artistas que reclaman la exclusión de Israel del mayor evento musical en vivo del mundo. La decisión presenta un trasfondo de tensiones políticas, incluyendo una reciente conclusión de una comisión de la ONU que habla sobre genocidio.
El artista expresa su descontento con el uso del concurso para mejorar la imagen de un estado que enfrenta acusaciones de graves atrocidades. “El concurso ha sido utilizado reiteradamente para embellecer la imagen de un Estado acusado de violencia y violaciones de derechos humanos”, añade Nemo.
Impacto en la Eurovisión
Reacciones de otros países
La decisión de Nemo ha tenido repercusiones en el escenario internacional. La televisión pública islandesa, RUV, anunció un boicot para la edición de 2026, siendo este el quinto país en retirar su participación por la controversia alrededor de Israel.
Desde principios de diciembre, se ha manifestado un descontento generalizado entre miembros de la Unión Europea de Radiodifusión (UER), quienes decidieron no votar sobre la participación de Israel.
Reacciones del Público
La situación ha provocado que varios países como España, Países Bajos, Irlanda y Eslovenia también anuncien su boicot, a causa de la guerra en Gaza y desconfianza sobre la validez de los votos en ediciones anteriores.
Conclusión de Nemo
Nemo transmitió un mensaje claro al devolver su trofeo: “Incorporen sus valores.” Este gesto se realizó simbólicamente al depositar el trofeo en una caja y enviarlo a la sede de la UER en Ginebra. Su decisión destaca cómo el arte y la música pueden ser utilizados para transmitir potentes mensajes de protesta y solidaridad.



