
La historia está hecha de coincidencias y la llegada hoy al Palacio Chigi del nuevo secretario general de la OTAN, Mark Rutte, podría ser una de ellas. El encuentro con la primera ministra, Giorgia Meloni, se produce el día en el que Estados Unidos decide quién será el próximo presidente y nunca antes el veredicto de las urnas estadounidenses pesará sobre el futuro de Europa y la OTAN. Ya lo probamos durante el primer mandato de Trump en la Casa Blanca. El eco de la amenaza de colapsar la defensa estadounidense si no se aumenta la financiación de los países europeos aún no se ha calmado. Y luego no hubo guerra en Ucrania, una guerra en la que la OTAN está desplegada en apoyo de Kiev con Estados Unidos en primera fila y decisiva tanto en términos de ayuda militar como de financiación.
Preocupaciones relacionadas con el regreso de Trump
El posible regreso del magnate también es muy preocupante porque se suma a otra amenaza no menos peligrosa de fortalecimiento del proteccionismo estadounidense, donde Europa es considerada un adversario a la par de China.
Los temas de la agenda
El primer ministro y el secretario de la OTAN se reúnen cuando faltan varias horas para que cierren las urnas, pero es un hecho que el veredicto electoral estadounidense será el principal tema de discusión. Por supuesto, Meloni y Rutte también hablarán sobre la votación en Georgia y el resultado en Moldavia, así como sobre las perspectivas en Ucrania, pero será una conversación marcada por un gran “si” y, por lo tanto, inevitablemente incompleta.
La cumbre en Hungría
Pase lo que pase, el futuro de Europa también está estrechamente vinculado al resultado de estas elecciones. Una primera valoración llegará el jueves y viernes en la cumbre de la Comunidad Política Europea y en la reunión informal del Consejo Europeo. También en este caso es una coincidencia que Hungría sea la anfitriona de la cumbre encabezada por Viktor Orban, el aliado más cercano de Trump (y Putin) en Europa. Matteo Salvini también será un espectador interesado por motivos internos, habiendo apostado por la victoria de Trump para recuperar terreno. Meloni lo sabe bien, pero no es el viceprimer ministro de la Liga quien le preocupa en este momento. También porque se movió en el tiempo: la elección de Elon Musk para la entrega del premio Ciudadano Global lo demuestra.



