
Trece municipios se han quejado de lo que consideran altas tarifas que cobra Eneco por la calefacción urbana. Rotterdam, Utrecht, La Haya, Zoetermeer, Delft y Amersfoort, entre otras, piden una explicación en una carta sobre las tarifas de Eneco, que son superiores a las de la competencia.
La compañía cobra más de 90 euros por un gigajulio, la tarifa máxima que los proveedores pueden pedir al regulador ACM. Los principales competidores, Vattenfall y Ennatuurlijk, son unos 15 euros más baratos.
Los municipios dicen estar muy preocupados por las tarifas. Según ellos, puede generar una factura de energía considerablemente más alta para sus residentes. Las personas conectadas a la calefacción urbana no pueden elegir a su proveedor.
Aunque los usuarios de calefacción urbana pueden beneficiarse del precio máximo del gobierno, lo que significa que pagan algo más de 47 euros por gigajulio, esto se aplica hasta un uso de 37 gigajulios. Quien exceda de esto pagará la tarifa regular de su proveedor. En Eneco, eso es más de 90 euros.
Además, las altas tarifas no son buenas para la imagen de la calefacción urbana, piensan las autoridades locales. Mientras tanto, esta forma de suministro de energía puede contribuir a reducir el consumo de gas. Por lo tanto, a los municipios les gustaría que Eneco presentara tarifas más bajas.
El proveedor de energía dice en una respuesta que quiere hablar con los municipios para explicar las altas tarifas. La empresa sí señala que muchos clientes tienen un consumo que está por debajo del precio tope. Los que salen ganando son en su mayoría usuarios comerciales.
