La FIFA hace un giro tras la ira de los aficionados en la Copa del Mundo 2026
La FIFA ha estado bajo presión en las últimas semanas debido a los exorbitantes precios de las entradas para la Copa del Mundo 2026, que se celebrará en América del Norte. Los seguidores de fútbol de todo el mundo, incluidos muchos de Francia, han expresado su indignación. A raíz de esta presión, la organización, liderada por Gianni Infantino, ha tomado medidas para calmar a los aficionados.
Nueva categoría de entradas a precio reducido
La FIFA ha anunciado la creación de una nueva categoría de entradas, denominada “Tribuna básica para los seguidores”. Esta opción está destinada exclusivamente a los hinchas de las 48 naciones que se clasifiquen para el torneo. Los precios serán de 60 dólares estadounidenses por cada entrada, disponibles para los 104 partidos del Mundial. Este anuncio se hizo oficial en un comunicado que destaca el deseo de la FIFA de hacer el evento más accesible para los aficionados.
Las entradas económicas también incluyen la tan anticipada final del torneo, que se celebrará el 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva York. Sin embargo, la venta de estas entradas se llevará a cabo a través de un proceso de selección aleatoria, similar al de otras categorías de entradas.
Billetes para los “aficionados más leales”
La FIFA menciona que esta iniciativa busca apoyar a los “aficionados que siguen a su selección durante todo el torneo”. Cada federación nacional será responsable de definir los criterios de elegibilidad para acceder a estas entradas a un precio reducido. La gestión de las solicitudes y la distribución de las entradas quedará a cargo de la asociación de aficionados vinculada a cada federación. En Francia, esta tarea será responsabilidad del Club de Soportes.
A pesar de ello, la FIFA ha instado a las federaciones a asegurar que estas entradas se distribuyan preferentemente a los hinchas más leales e incondicionales de la selección.
Críticas y descontento persistentes entre los fans
Sin embargo, la medida no ha hecho que todos los aficionados se sientan satisfechos. La semana pasada, la apertura de una nueva fase de venta de entradas provocó un fuerte malestar en la comunidad de seguidores. La asociación Football Supporters Europe (FSE) fue particularmente crítica, señalando que los precios originales eran “astronómicos” y que los aficionados más leales estaban siendo perjudicados.
La FSE estimó que el coste total para seguir a una selección desde el primer partido hasta la final podría oscilar en torno a 6,900 dólares (aproximadamente 6,000 euros), cifra que representa un aumento significativo en comparación con el Mundial de Qatar 2022.
Tras el anuncio de la nueva categoría de entradas, la FSE no se mostró completamente convencida. En un comunicado, afirmó que, aunque la FIFA parece reconocer los problemas causados por sus planes iniciales, “las revisiones no son suficientes para reconciliarse” con su base de seguidores. También criticaron que solo unos pocos cientos de aficionados podrían beneficiarse de esta nueva opción, mientras que la mayoría seguiría enfrentándose a precios elevados.
Por otro lado, la FSE también expresó su preocupación por la falta de atención a las necesidades de los aficionados con discapacidades, quienes a menudo enfrentan barreras adicionales para acceder a los partidos.
Conclusión
El Mundial de 2026 está destinado a ser un evento monumental, pero la FIFA enfrenta el desafío de equilibrar la generación de ingresos con la accesibilidad para los aficionados. Si bien la introducción de entradas a precio reducido es un paso en la dirección correcta, queda por ver si estas medidas serán suficientes para calmar las frustraciones de los seguidores. La presión sobre la FIFA para escuchar y atender las necesidades de sus aficionados no parece que se disipe pronto, y la organización tiene un largo camino por recorrer para volver a ganar la confianza de quienes hacen posible el fútbol mundial.
