
El costo de la atención médica en Estados Unidos alcanza cifras exorbitantes. Incluso celebridades como el actor James Van Der Beek, estrella de “Dawson”, están sumidas en deudas. Cada vez son más frecuentes las campañas de crowdfunding para enfrentar estos gastos desorbitados.
Recibir atención médica en Estados Unidos se ha convertido en un lujo. La reciente muerte del actor James Van Der Beek, conocido por su papel en la serie “Dawson”, evidencia cómo los altísimos precios de la salud afectan incluso a las celebridades. Tras años combatiendo un cáncer colorectal, Van Der Beek dejó a sus seres queridos con deudas que ascienden a cientos de miles de dólares.
Ante esta situación, amigos del actor decidieron crear una recaudación de fondos para apoyar a la familia en duelo. En pocos días, lograron reunir más de 2 millones de dólares, superando el objetivo inicial de 1,5 millones.
De los Golden Globes a una recaudación en línea
No es un caso aislado. La actriz Sally Kirkland, quien falleció el 11 de noviembre de 2025, también fue víctima de los altos costos médicos. Nominada a los Oscar y ganadora de un Golden Globe, tuvo que abrir su propia colecta en GoFundMe tras sufrir una caída que resultó en múltiples fracturas. Los gastos de su tratamiento excedieron con creces lo que su seguro cubría.
Una operación denegada por el seguro
Otro ejemplo reciente es el de la ciclista olímpica Chloé Dygert, quien lanzó una campaña de recaudación el 8 de enero de 2026 para ayudar a su amiga Sarah Hammer-Kroening. Tras ser hospitalizada por un dolor intenso, Sarah necesitó cirugía de emergencia, así como múltiples procedimientos adicionales. La suma total de su tratamiento ha superado los 90,000 dólares, y a pesar de la recaudación, su seguro no cubrió la siguiente operación necesaria.
Un problema estructural en Estados Unidos
A estos ejemplos se suma una realidad alarmante: si incluso los actores y deportistas de élite deben recurrir a colectas para pagar su atención médica, ¿qué pasa con el resto de la población estadounidense? En 2021, las gastas en salud en Estados Unidos alcanzaron los 4.3 billones de dólares, lo que equivale a un promedio de 12,900 dólares por persona, el doble que en la mayoría de los países desarrollados. Además, el costo de los medicamentos es considerablemente más alto, entre dos y tres veces más que en países como Francia. Por si fuera poco, aproximadamente un 8% de la población, es decir, 34.4 millones de personas, no cuentan con seguro médico.
Impacto de la eliminación del Obamacare
El 1 de enero de 2026, la eliminación de las ayudas de Obamacare provocó un impacto financiero en 20 millones de estadounidenses. Firmada en 2010 por Barack Obama, esta legislación buscaba garantizar el acceso a un seguro médico asequible, pero ahora está bajo amenaza por las acciones de la administración actual. La intención de Donald Trump de desmantelar este sistema, calificado como una medida inflacionista, ha generado un intenso debate político.
La situación actual pone de manifiesto un problema profundo y arraigado en el sistema de salud estadounidense, donde incluso quienes alcanzan la fama no están a salvo de las calamidades que generan las exorbitantes facturas médicas.




