
Moody’s elige la fórmula más directa para lanzar la advertencia a la nueva mayoría: “probablemente rebajaremos el rating de Italia si previéramos un debilitamiento de las perspectivas de crecimiento por la falta de implementación de las reformas” vinculadas al NRP. Y en el caso de Moody’s, cabe recordar, una rebaja llevaría la deuda italiana a la zona “sin grado de inversión” (basura), que cierra las compras de valores italianos por parte de muchos inversores institucionales.
se acabó la tregua
La indicación, seca, llega a última hora de la mañana, bastante inesperada en términos y tonos. Solo el pasado viernes 30 de septiembre, la agencia evitó actualizar su juicio sobre la deuda italiana, tal y como preveía el calendario, para evitar una casi duplicación del golpe lanzado a principios de agosto con la rebaja de la perspectiva de estable a negativa. Pero la tregua no duró mucho y promete ser el inicio de una compleja temporada de calificación que verá el juicio de todas las principales agencias en las próximas semanas. Arranca el 21 de octubre con S&P Global Ratings
El crecimiento de la deuda
También serían negativos para la calificación, según Moody’s, “señales de un probable crecimiento significativo de la deuda, ya sea debido a perspectivas de crecimiento sustancialmente más débiles, o debido a mayores costos de interés o una marcada relajación fiscal”. Las políticas fiscales y/o económicas que debilitan la confianza del mercado y hacen que los niveles de deuda aumenten en el mediano plazo también generarían una presión a la baja sobre las calificaciones.




